A medida que avanza 2026, resurgen las interpretaciones de las profecías atribuidas a Nostradamus y Baba Vanga, dos de las figuras más citadas cuando se habla de predicciones sobre el futuro. Aunque sus visiones no tienen base científica y suelen ser lecturas simbólicas de textos ambiguos, cada nuevo año despiertan curiosidad y debate en todo el mundo.

Nostradamus y sus presagios para 2026

Michel de Nostredame, conocido como Nostradamus, fue un médico y astrólogo francés del siglo XVI. Sus famosas Centurias están escritas en versos crípticos que, según sus seguidores, permiten múltiples interpretaciones.

Para 2026, algunos analistas de sus textos destacan:

  • Conflictos geopolíticos prolongados: se interpretan versos que hablan de “largas disputas” y “reinos debilitados” como una advertencia sobre tensiones entre potencias mundiales y conflictos que no logran resolverse rápidamente.

  • Crisis climáticas y desastres naturales: referencias a sequías, inundaciones y cambios extremos del clima son asociadas con el impacto del calentamiento global y fenómenos naturales cada vez más intensos.

  • Avances tecnológicos con consecuencias sociales: algunas lecturas modernas sugieren que Nostradamus anticipó transformaciones tecnológicas que podrían generar desequilibrios económicos o cambios profundos en la forma de vivir y trabajar.

Los expertos recuerdan que los textos no mencionan fechas exactas, por lo que estas asociaciones se realizan a partir de comparaciones con el contexto actual.

Baba Vanga y sus visiones sobre el futuro cercano

Baba Vanga, mística búlgara fallecida en 1996, es conocida por predicciones atribuidas por sus seguidores a través de relatos orales. Para 2026, se le adjudican varias visiones que han generado atención mediática:

  • Problemas económicos globales: se habla de un período de ajustes financieros, con cambios en el sistema económico y posibles crisis en algunos países.

  • Nuevos desafíos para la salud pública: algunas interpretaciones señalan la aparición de enfermedades o problemas sanitarios que obligarían a reforzar los sistemas de salud.

  • Mayor conciencia sobre el medio ambiente: a diferencia de otras profecías más alarmantes, también se le atribuye la idea de un despertar colectivo frente a la necesidad de proteger el planeta.

Al igual que con Nostradamus, no existen registros escritos directos de estas predicciones, lo que hace que su veracidad sea motivo de debate.

Entre el mito y la interpretación

Especialistas en historia y ciencia coinciden en que las profecías de Nostradamus y Baba Vanga deben entenderse como fenómenos culturales, más que como anuncios reales del futuro. Su permanencia en el tiempo se explica por el lenguaje ambiguo, que permite adaptarlas a distintos momentos históricos.

Aun así, cada inicio de año estas predicciones vuelven a captar la atención del público, reflejando una constante humana: el deseo de comprender y anticipar lo que está por venir.

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