Desde hace varios meses, la zona central del país no ha registrado sismos de gran intensidad percibidos por la población, una situación que ha generado inquietud y múltiples interrogantes entre los habitantes. El último movimiento considerado “fuerte” por el Centro Sismológico Nacional (CSN) ocurrió el 26 de octubre de 2025, en San José de Maipo, y alcanzó una magnitud de 4,4.
Esta aparente tranquilidad sísmica ha llevado a algunas personas a interpretar el fenómeno como un posible indicador de un terremoto próximo o como una señal de que algo anómalo podría estar ocurriendo bajo la superficie. Sin embargo, los especialistas descartan categóricamente esta idea.
El sismólogo y académico de Geofísica de la Universidad del Desarrollo (UDD), Luis Donoso, explicó que una disminución en la cantidad de sismos perceptibles durante un período determinado “no representa un indicador de eventos futuros mayores, ni constituye un precursor sísmico”.
¿Por qué no se sienten sismos en la zona central?
Según el experto, no es correcto afirmar que no exista actividad sísmica. Por el contrario, en la zona central se producen micro sismos de manera constante, pero su baja magnitud impide que sean percibidos por la población.
Además, Donoso señaló que estos movimientos de muy baja intensidad son difíciles de localizar con precisión por la red sismológica nacional, ya que el sistema está principalmente diseñado para detectar y registrar sismos que pueden ser sentidos por la ciudadanía.
Un proceso normal en zonas de subducción
El geofísico subrayó que este tipo de períodos con pocos sismos perceptibles forma parte del comportamiento normal de las zonas de subducción, como ocurre en Chile. En estas regiones, los grandes terremotos —con magnitudes superiores a 8— se producen en ciclos largos, generalmente cada 70 a 90 años.
“No es correcto asociar una disminución de sismos durante algunos días o meses con un predictor sísmico de largo plazo”, enfatizó Donoso, recalcando que la ciencia actual no permite predecir terremotos.
La calma no anuncia un desastre
El especialista fue enfático al señalar que la reciente “calma sísmica” no es una señal de alerta ni implica que un gran evento esté por ocurrir en el corto plazo. “No significa que vaya a pasar algo”, afirmó.
Lo único que se conoce con certeza proviene del registro histórico de grandes terremotos en la zona central, los cuales han ocurrido con una separación aproximada de 70 a 90 años. Entre ellos se cuentan los eventos de 1647, 1730, 1822, 1906 y 1985.
¿Cuándo podría ocurrir el próximo gran sismo?
De acuerdo con estos antecedentes históricos, un próximo megaterremoto en la zona central podría eventualmente ocurrir entre los años 2055 y 2075. No obstante, los expertos recalcan que se trata solo de una estimación basada en patrones históricos, y no de una predicción exacta.
La recomendación de los especialistas sigue siendo la misma: mantenerse informados, preparados y no dejarse llevar por interpretaciones erróneas sobre la actividad sísmica.
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