La conmemoración del 67º aniversario de la Revolución Cubana, realizada el 6 de enero en la Sala Isidora Zegers de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, ha desencadenado un debate institucional y público sobre los límites de la actividad política partidista al interior de la universidad estatal. El acto, que contó con la presencia del timonel del Partido Comunista (PC), Lautaro Carmona, y del embajador cubano en Chile, Óscar Cornelio Oliva, generó un rechazo formal de la Rectoría y la crítica pública de sectores de exalumnos.

La Rectoría de la Universidad de Chile, en un comunicado citado por El Mercurio, enfatizó que no tuvo conocimiento previo de la organización del evento y anunció que solicitó los antecedentes a la Facultad de Artes para «conocer las circunstancias» y evaluar acciones. En dicho documento, la institución rechazó «categóricamente cualquier utilización político-partidista de las instalaciones y bienes de la Universidad», argumentando que dicha práctica vulnera sus principios como institución «pública, pluralista y autónoma de cualquier grupo político o de interés». Asimismo, subrayó que no ha autorizado «ningún acto partidista, pese a las diversas solicitudes realizadas por distintas agrupaciones de todo el espectro ideológico en los últimos años».

La postura crítica fue compartida públicamente por el exalumno Andrés Montero, quien en una carta al mismo diario calificó el hecho de «inaceptable y ofensivo» para los profesionales titulados de la universidad, añadiendo: «Es incomprensible que las máximas autoridades universitarias permitan que se conmemore o celebre dentro de una facultad un año más de una dictadura feroz».

Por su parte, las organizaciones involucradas ofrecieron una narrativa distinta. Consultados por El Mercurio, desde el PC señalaron que la tienda fue invitada al evento, el cual fue organizado por el «movimiento chileno de solidaridad por Cuba», información confirmada por la Facultad de Artes. Según el medio, se trata de un movimiento autónomo con adherentes a lo largo del país. Medios afines como El Siglo han indicado que el foco de este movimiento para el año en curso es «divulgar la vigencia del pensamiento del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en el centenario de su natalicio».

El acto también incluyó la participación de René González, uno de los agentes cubanos detenidos en Miami en 1998 y liberados entre 2013 y 2014. Además, se realizó un gesto simbólico con la entrega de un ramo de claveles rojos al embajador cubano, en representación de 32 cubanos (parte del círculo de seguridad del presidente venezolano Nicolás Maduro) fallecidos en el contexto del ataque de Estados Unidos a inicios de enero.

El episodio expone la tensión permanente entre la autonomía universitaria, el pluralismo ideológico y la prohibición del proselitismo partidista dentro de una institución pública, reactivando un debate sobre la memoria histórica y los símbolos políticos en el espacio académico.

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/José Pablo Verdugo