Una serie de incendios forestales que aún no logran ser controlados mantienen en máxima alerta al sur del país, particularmente a las regiones de Ñuble y Biobío, donde la emergencia ya se perfila como una de las más graves de los últimos años. Según el último reporte del Gobierno, se registran 19 personas fallecidas, de las cuales 18 corresponden a la Región del Biobío y una a Ñuble. Ambas zonas se encuentran bajo alerta roja y Estado de Catástrofe.
Las altas temperaturas y los fuertes vientos han agravado el escenario, dificultando el combate de las llamas. Las próximas horas serán decisivas, en medio de un panorama altamente incierto. De acuerdo con el pronóstico, este lunes se esperan temperaturas de hasta 37°C en varias comunas de Ñuble y Biobío, lo que podría intensificar el avance del fuego en sectores ya afectados.
Cronología de una emergencia sin precedentes
La situación comenzó a agravarse durante la tarde-noche del sábado, cuando se detectaron múltiples focos de incendio en las comunas de Lirquén, Penco, Tomé y Talcahuano, en la Región del Biobío. A ello se sumó lo ocurrido en Quillón, en Ñuble, donde el fuego avanzó con extrema rapidez, arrasando con viviendas y zonas rurales.
Las llamas se propagaron rápidamente hacia distintos sectores del Biobío, alcanzando incluso zonas pobladas de Concepción. Durante la madrugada del domingo, y ante la magnitud de la emergencia, el Presidente Gabriel Boric decretó Estado de Catástrofe en ambas regiones, pasadas las 3:00 de la mañana, cuando más de 20 mil personas ya habían sido evacuadas.
“Ante los graves incendios en curso he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío. Todos los recursos están disponibles”, señaló el Mandatario a través de una publicación en la red social X.
Autoridades advierten magnitud histórica
Con la luz del día, la gravedad de la tragedia quedó aún más en evidencia. El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, afirmó que “esta es una tragedia pocas veces vista en la zona” y la comparó con el impacto del terremoto de 2010. “El fuego no tiene compasión con nadie, arrasa con todo, y las imágenes son realmente dramáticas”, sostuvo.
Más emotivas fueron las palabras del alcalde de Penco, Rodrigo Vera (Ind.), quien visiblemente afectado relató la situación que vive su comuna. “Los bomberos están llorando, destruidos. Hay gente que está muriendo y no tengo respuesta”, expresó. Además, alertó sobre una crisis humanitaria y sanitaria, señalando que los albergues están colapsados y que muchas familias no cuentan con alimentos, solicitando apoyo urgente de Junaeb para atender a niños y damnificados.
Boric llega a la zona afectada
Durante la tarde del domingo, Gabriel Boric se trasladó hasta las zonas más afectadas, mientras las autoridades regionales confirmaban un toque de queda para comunas como Penco, Nacimiento y Laja, medida que se mantendrá mientras persista el riesgo.
En su primera declaración en terreno, el Mandatario confirmó que el número de fallecidos podría aumentar. “Tenemos hoy 18 personas fallecidas confirmadas, pero tenemos la certeza de que ese número va a aumentar”, señaló.
Asimismo, informó que más de 300 viviendas ya estaban destruidas, aunque advirtió que esa cifra es preliminar. “Eso se queda muy corto. De seguro van a ser más de mil”, afirmó.
Boric también confirmó una reunión con el Presidente electo, José Antonio Kast, para coordinar la respuesta ante una emergencia que se extenderá por meses. “Esto lo vamos a tener que afrontar en conjunto. Gobierno saliente y Gobierno entrante tenemos que ser uno”, enfatizó.
Último reporte: incendio sigue fuera de control
Ya entrada la noche del domingo, el ministro del Interior, Luis Cordero, entregó un nuevo balance tras el Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid). “Estamos frente a un evento extremo, un mega incendio comparable a los de 2017, 2023 y 2024”, advirtió.
El ministro confirmó una nueva víctima fatal, elevando el total a 19 fallecidos, además de cerca de 1.500 damnificados, 325 viviendas destruidas y más de 1.100 en evaluación. Por su parte, la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, informó que 23 incendios continúan en combate, siete en Ñuble y siete en Biobío, además de focos activos en La Araucanía y otras regiones.
Hasta ahora, las llamas han consumido más de 25 mil hectáreas y casi 50 mil personas han sido evacuadas. Las autoridades advirtieron que las condiciones climáticas de este lunes serán similares a las del domingo, lo que dificultará aún más el control del fuego.
La alerta es total y las próximas horas serán decisivas, mientras el país observa con preocupación una tragedia que aún no logra ser contenida.
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