El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, se refirió al debate político generado por la nominación de Judith Marín como ministra de la Mujer en el gabinete del presidente electo José Antonio Kast, cuestionamientos que han surgido principalmente desde sectores de izquierda debido a las convicciones religiosas de la futura autoridad.

Las críticas apuntan a que Marín profesa la religión evangélica, lo que —según algunos personeros— podría influir en su desempeño en una cartera vinculada a políticas de género. En ese contexto, el diputado del Partido Liberal Vlado Mirosevic calificó dichas posturas como “fanáticas”, señalando que “no le hacen bien a un Estado laico”.

Desde la Democracia Cristiana, el diputado Héctor Barría salió en defensa de la nominada, afirmando que “no comparto que a una ministra se le exijan credenciales por pertenecer a la religión evangélica”, agregando que está en contra de lo que denominó “canutofobia”.

Pronunciamiento del cardenal

Este miércoles, el cardenal Fernando Chomali abordó la controversia a través de su cuenta en la red social X, donde cuestionó duramente las críticas basadas en la fe religiosa.

“Discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable”, escribió el arzobispo de Santiago.

En el mismo mensaje, agregó que “es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia”, enfatizando que “Chile es un país laico, por cierto, pero no antireligioso”. Finalmente, concluyó con una crítica directa: “La intolerancia de los tolerantes daña”.

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