El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, en el marco de su gira por Centroamérica, visitó la frontera entre República Dominicana y Haití, destacando el sistema de control migratorio y de seguridad implementado por el gobierno dominicano. Kast, acompañado por futuros miembros de su gabinete, expresó su interés en replicar aspectos de este modelo en Chile bajo su «Plan Escudo Fronterizo», que incluye el cierre definitivo de fronteras y un llamado a que las personas en situación irregular salgan del país.

La frontera dominico-haitiana, de 392 km, ha sido reforzada con una «verja inteligente» que combina barreras físicas, tecnología de vigilancia y patrullaje policial. Esta medida, impulsada por el presidente Luis Abinader, busca controlar la migración irregular y el crimen organizado ante la crisis en Haití, aunque ha generado críticas por organizaciones de derechos humanos.

Kast señaló que, además de las barreras, es necesaria la colaboración internacional para abordar la crisis humanitaria en Haití. República Dominicana ha deportado a más de 276,000 haitianos en 2024 y unos 86,406 en el primer trimestre de 2025. Cerca de 500,000 inmigrantes haitianos residen en República Dominicana, país que tiene 10.5 millones de habitantes.

La visita refleja la intención del próximo gobierno chileno de adoptar políticas migratorias y fronterizas más restrictivas, tomando como referencia experiencias internacionales.

Contexto político del viaje

La gira centroamericana del presidente electo José Antonio Kast se enmarca en la fase de transición gubernamental chilena, previa a su asunción el próximo 11 de marzo. El itinerario incluyó también visitas a El Salvador y Guatemala, países que han implementado políticas de mano dura contra la criminalidad. La elección de República Dominicana como destino es significativa dado el paralelismo que Kast busca establecer entre la situación fronteriza de ese país y la de Chile, especialmente en el norte con Bolivia y Perú.

Detalles del «Plan Escudo Fronterizo» chileno

El proyecto anunciado por Kast contempla:

  1. Cierre definitivo de pasos no habilitados mediante barreras físicas y tecnológicas

  2. Control biométrico similar al observado en República Dominicana

  3. Regularización o salida de migrantes irregulares, con plazos definidos

  4. Refuerzo militar y policial en zonas fronterizas críticas

  5. Cooperación internacional para gestionar flujos migratorios

Tecnología de la «verja inteligente» dominicana

La barrera fronteriza que examinó Kast incluye:

  • Muro de concreto de 3.9 metros de altura en tramos críticos

  • Sistema de sensores de movimiento, calor y sonido

  • 164 cámaras de vigilancia con reconocimiento facial

  • Torres de observación con visibilidad nocturna

  • Patrullaje con drones autonomía de 50 km

  • Centro de control integrado en Jimaní

Reacciones y controversias

Críticas en Chile:

  • Organizaciones de derechos humanos advierten sobre posibles violaciones al debido proceso

  • Expertos en migración cuestionan la viabilidad de «cerrar fronteras» en un país con más de 6,300 km de fronteras terrestres

  • La oposición política señala que el modelo dominicano responde a realidades distintas a las chilenas

Contexto dominicano:

  • La frontera ha sido escenario de tensiones históricas entre ambos países

  • El gobierno de Abinader mantiene una política de «tolerancia cero» con la migración irregular

  • La ONU y OEA han expresado preocupación por deportaciones exprés

Situación humanitaria haitiana

Haití enfrenta una crisis multidimensional:

  • Control territorial por bandas criminales en 80% de Puerto Príncipe

  • Economía colapsada con inflación superior al 50%

  • Sistema de salud prácticamente inexistente

  • Escasez alimentaria que afecta a 4.7 millones de personas

Esta crisis explica el flujo migratorio hacia República Dominicana, donde los haitianos representan aproximadamente el 5% de la población total.

Perspectivas para Chile

La visita de Kast sugiere que su gobierno:

  1. Priorizará la seguridad fronteriza sobre enfoques humanitarios

  2. Buscará alianzas con gobiernos de línea similar en la región

  3. Considerará inversiones importantes en tecnología de vigilancia

  4. Enfrentará desafíos legales tanto nacionales como internacionales

El modelo dominicano, aunque efectivo en reducir cruces irregulares, ha generado costos diplomáticos y cuestionamientos de organismos internacionales, aspectos que el futuro gobierno chileno deberá considerar al diseñar su propia política fronteriza.

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