La décima edición de Lollapalooza Chile se encuentra en vilo luego de que la Municipalidad de Santiago anunciara que realizará una consulta ciudadana para que los propios vecinos decidan si se realizará el festival el próximo mes de marzo en el Parque O’Higgins.

La alcaldesa Irací Hassler (PC) aseguró, además, que la productora Lotus aún no presenta varios de los permisos necesarios para realizar el evento. “Actualmente la empresa no tiene los permisos requeridos. Necesitamos que los organizadores puedan acompañar en la solicitud los permisos necesarios”, dijo la jefa comunal.

El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, advirtió, además, que trasladar Lollapalooza a otro lugar que no sea el Parque O’Higgins es prácticamente imposible por lo encima que están las fechas.

“Yo espero que el Concejo Municipal de Santiago entienda que una cosa es escuchar a los vecinos, que por supuesto, siempre es importante (…) pero al mismo tiempo uno no puede prohibir lo que ahí se hace”, destacó la autoridad en conversación con CNN Chile.

Orrego invitó a las autoridades pertinentes a que se escuche la voz de los vecinos, pero que esto no sea “a costa de sacrificar algo importante para la ciudad”. En esa misma línea, indicó que “esto está a la vuelta de la esquina, no se puede hacer un plan maestro de un evento de esta envergadura de la noche a la mañana”.

En efecto, tal y como lo señaló el gobernador, Lollapalooza no solo significa una inyección económica para la comuna de Santiago, sino que para toda la capital. Así lo demuestra un estudio que Lotus encargó a la empresa Ipsos durante la edición de 2014, y que fue publicada por el diario La Tercera un año más tarde.

En ella se consignó que el evento musical deja un total de 33 millones de dólares en ingresos a la ciudad, entre los que se encuentran los denominados “ingresos indirectos” que corresponden a 20,3 millones de dólares relacionados a flujo comercial en servicios locales de turismo, hospedaje, movilización y alimentación, entre otros.

Los millonarios pagos de Lotus a Santiago

Además del dinero que obtiene la capital por todo lo que significa llevar a cabo Lollapalooza, según documentos del Departamento de Asuntos Municipales que están disponibles en el sitio web de la Municipalidad de Santiago, la productora Lotus también le entrega millonarios pagos por la realización del evento.

Uno de ellos, que data de 2016, consigna que la productora debía pagar $200 millones por conceptos de derechos y servicios municipales. De esa cifra, la mitad se entregaría a la fecha de la firma, mientras que la segunda cuota a más tardar debía ser al 21 de diciembre de ese año.

Lotus recaudaría un total de $15 millones con el fin de realizar “mejoras a espacios públicos de la comuna de Santiago mediante proyectos que serán evaluados y trabajados en conjunto con el municipio”.

En un segundo documento de 2018, los organizadores debían pagar por conceptos de derechos y servicios municipales, un total de $263.657.056 que entrarían a las arcas municipales dentro de los 10 días previos a Lollapalooza. Este mismo valor, consigna, se mantuvo para las ediciones de 2019 y 2020 -esta última correspondiente a 2022- “siempre que no existan modificaciones en la ordenanza respectiva”.

“De esta manera el valor se mantendrá bajo la condición de que no exista ninguna modificación en los ítems de implementación integral del festival y su actual layout, número de días de realización, horarios de funcionamiento autorizados, ocupación de los espacios autorizados al interior del Parque O’Higgins, todo según consta del layout que se anexa a este acuerdo y que forma parte integrante de este”, añadieron.

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