Viernes 17 enero 2020 13.00 horas.
De paso por Santiago de Chile, debo ir al centro, cerca de la Zona Cero (Plaza Baquedano). Conduzco 🚙 por calle Rancagua hacia Vicuña Mackenna y quedo verdaderamente impresionado por el nivel de vandalismo salvaje y primitivo con que se ha destruido todo lo que observo; no hay un semáforo funcionando, todo el mobiliario urbano destruido, el comercio vandalizado, muros y veredas rayados y pintados. La guinda de la torta es el espectáculo que ofrece el Hospital del Trabajador, blindado y cercado. Impresiona como esos manifestantes que se dicen amantes y defensores de la naturaleza han destruido árboles y jardines, hay que ver para creer. Pregunto a locatarios y me dicen que deben cerrar a las 17.00 horas, si es que ese día no hay reunión en la Plaza, que algunos se atreven a llamar de la dignidad…. Hay días en que no pueden abrir durante toda la jornada.

Sábado 18 enero 2020 10.30 horas. Tomo el Metro en estación Tobalaba para dirigirme a la estación U. Católica, salgo de esa estación hacia la vereda sur de la Alameda. Termino de subir la escala y en frente me encuentro con un letrero gigante, muy bien hecho y mejor instalado, que dice RENUNCIA PIÑERA. La salida llena de un sin número de comerciantes ambulantes (la mayoría mujeres cincuentonas) que ofrecen souvenirs alusivos al “movimiento social” con iconos de la izquierda internacional; como son la hoz y el martillo, che Guevara y otros con imágenes de mártires nacionales, todos también mimetizados entre banderas mapuches, otras de color negro y una que otra chilena. Camino hacia el poniente por la vereda de la Casa Central de la PUC y ya me resulta incomprensible el nivel de salvajismo que alguien puede alcanzar para destruir todo lo que encuentre a su paso. Impresiona como se han debido blindar la propia Universidad, los locales comerciales. Incomprensible el despilfarro y estupidez de pintar veredas, calles, murallas, algo que hay que vivir para creerlo. Llego a calle Marcoleta y sigue el mismo espectáculo, pero con una característica común, muchas frases y groserías particularmente contra el Sename, lógicamente junto a cuanta sílaba existe contra el Presidente, Policías, AFP, y otros predilectos ya consabidos. Camino, pienso y me pregunto ¿cuántos miles de litros de pintura hay botados en las calles?. Hay muchos letreros y cárteles muy bien hechos, entonces ¿quién está financiando esto?. En Av. Diagonal Paraguay, a las 12.30 horas, caminan jóvenes entre 20 y 30 años con casco, máscara anti gas, palos, escudos…. a la vista y paciencia de todos y nadie dice nada. También ciudadanos que mueven su cabeza tratando de encontrar alguna explicación para tan inmensa estupidez humana. Varios indigentes jóvenes, no menos de diez, todavía no se levantan de la plazoleta en la intersección de esa avenida con Lira y Marcoleta, durmiendo en carpas y cartonaje, ya sin sombra y con calor que sobrepasa los 30º C.
14.50 horas. Camino hacia la estación U. Católica y dos cuadras antes ya empiezo a encontrarme con pequeños, pero varios, grupos de jovencitas de no más de 18 años, vestidas de negro, pelo pintarrajeado, se les ve poco la piel por los tatuajes, les falta nariz para colgarse piercing, se notan chiquillas en edad escolar. El punto de reunión es frente a la estación UC y al GAM (el Centro Cultural más importante del país). Veo su agrupamiento, ellas también son observadas por hombres y mujeres adultas que claramente las dirigen y que les dan apoyo, vi la provisión de agua en botellas y otros adultos con escudos hechizos con Cruz Roja y bolsos de primeros auxilios, claramente no eran funcionarios de esa entidad.
Ingreso a la estación UC y ya no estaba el letrero pidiendo la renuncia del Presidente, había sido reemplazado por uno de similares características pero que decía RENUNCIA PLÁ.
Nuevamente me pregunto ¿quién financia esta insurgencia?.
Ya en la noche, por las noticias en radio, me informo que ese día se cumplían tres meses desde que Chile despertó , entonces lo que yo ví fue parte de los preparativos para fiesta que se preparaba más tarde. ¿Vi Policía? Si, dos abnegadas mujeres Carabineras dirigiendo el tránsito vehicular y paso de peatones en la intersección de la Alameda con Portugal.
¿Qué puedo concluir? Dos cosas: primero y como publiqué en mi cuenta tweeter el 18 octubre pasado, la Dra. Cordero tenía razón cuando dijo hace un par de años atrás que en Chile hay a lo menos un 30% de la población con algún grado de enfermedad mental y que requieren tratarse.
Lo segundo, hay un dicho que dice El Pueblo cagando al Pueblo. #ElPuebloCagandoAlPueblo

Pena por mi Chile querido, tengo esperanzas de que se encuentre solución a esta auto destrucción, no podemos ser tan imbéciles.
Nadie me contó lo que relaté, lo viví y créanme que sentí la necesidad de compartirlo.
Aguante Chile Querido

Jorge Neira Hernández
Capitán de Ejército en Retiro, Promoción ‘74.