En medio del debilitamiento global del dólar, el cobre cortó este martes su positiva racha de tres sesiones consecutivas al alza.

El metal rojo cerró con una fuerte caída de 2,29% en la Bolsa de Metales de Londres, y se transó en US$4,26694 la libra, que se compara con los US$4,36673 del lunes.

Se trata del mayor retroceso diario desde el 19 de agosto pasado.

Con ello, el promedio del mes se ubicó en US$4,25960 y el anual en US$4,16525.

La mayoría de los metales industriales cotizaban con pérdidas esta jornada debido a la cautela en los mercados antes de la publicación de las cifras de inflación de Estados Unidos, los cuales pueden arrojar luz sobre cuándo la Reserva Federal (Fed) reducirá sus medidas de estímulo.

“Una lectura de inflación alta en Estados Unidos podría impactar a los mercados de materias primas al aumentar la posibilidad de que la Fed retire parte del efectivo que ayudó a impulsar los precios al alza”, dijo a Reuters Ole Hansen, analista de Saxo Bank.

“Pero la fuerte demanda debería respaldar a los metales y la combinación de inflación y crecimiento económico débil alentaría la compra de materias primas como cobertura contra la inflación. La disposición general hacia los metales sigue siendo muy favorable”, agregó.

En esa línea, Ricardo Bustamante, jefe de estudios Trading de Capitaria, dijo que “el metal rojo cede terreno después de conocerse un brote local de coronavirus en una ciudad al sureste de China, lo que ha obligado a tomar medidas de confinamiento puntuales para evitar una mayor propagación”.

“De todas maneras, mucha atención con datos de actividad económica en la gigante economía asiática durante esta noche, cifras que podrían resultar claves para la evolución del metal rojo”, apuntó.

Finalmente, José Raúl Godoy, jefe de análisis de XTB Latam, comentó que la caída se explica debido a “las nuevas medidas que adoptó China contra el sector tecnológico. Un oficial del gobierno de Pekín comunicó ayer que lo que busca el gobierno es terminar con los monopolios y tomar mayor control, lo que crea incertidumbre y está provocando que se ponga en duda la proyección actual de crecimiento, generando caídas en el precio ante una posible menor demanda de cobre”.

/psg