Meghan Markle, de 41 años, lanzó un nuevo ataque a la familia real, afirmando que ella y el príncipe Harry están “felices” de haber dejado Reino Unido y que estaban “trastornando la dinámica de la jerarquía simplemente existiendo” antes de renunciar como miembros de la realeza en 2020.

La duques de Sussex es portada de la última edición de moda de The Cut, donde habló de su nueva vida con su marido y sus hijos, Archie y Lilibet, y de su partida de la familia real.

“Solo por existir, estábamos trastornando la dinámica de la jerarquía de la monarquía. Entonces decidimos: ‘Está bien, bien, salgamos de aquí’. Y estamos muy felices de haberlo hecho”, explicó Meghan, que enumeró un gran número de príncipes, princesas y duques que consiguieron aquello que querían dentro de la familia sin tener que irse. La identidad de estos miembros de la realeza no aparecen en el artículo.

El artículo señala que Harry y Meghan sugirieron que se les debería permitir trabajar en nombre de la monarquía pero ganar su propio dinero, pero eso les fue denegado. En diálogo con la escritora Allison P Davis, Meghan dijo: “Eso, por alguna razón, no es algo que se nos permitiera hacer, a pesar de que varios otros miembros de la familia hacen exactamente eso”.

Meghan también aseguró que muchas de las cosas que se contaron acerca de la reforma de Frogmore Cottage, la casa que ocuparon los Sussex tras su boda fueron mentira: “Nunca hubo, por ejemplo, un estudio de yoga con piso flotante, nunca una bañera dorada o una bañera de cobre; no había un ala especial para mi madre”.

Además, contó que Harry “perdió” a su padre, el príncipe Carlos, luego de su salida de la familia real. La duquesa de Sussex mencionó la tensa relación de su esposo con su padre cuando se le preguntó sobre su pelea con su propio padre, Thomas Markle.

“Harry me dijo: ‘Perdí a mi papá en este proceso’. No tiene que ser lo mismo para ellos que para mí, pero esa es su decisión”, afirmó. “Creo que el perdón es realmente importante. Se necesita mucha más energía para no perdonar. Pero se necesita mucho esfuerzo para perdonar”.

Al hablar sobre Archetypes, su nuevo podcast que se estrenó en Spotify la semana pasada, Meghan dijo que está emocionada de volver a conectarse con el público con su propia voz. “Es tan real. Me siento diferente. Puedo volver a usar mi voz”, le dijo a The Cut.

Meghan y el príncipe Harry está preparando contenido para Netflix tras un acuerdo de USD 100 millones. “La parte de mi vida que no he podido compartir, que la gente no ha podido ver, es nuestra historia de amor”, aludió, citando el cierre de su discurso en su boda de 2019, donde dijo que encontró fe en el “saber rotundo de que, por encima de todo, vence el amor”.

“Espero que ese sea el sentimiento que la gente sienta cuando vea el contenido o los proyectos en los que estamos trabajando”, dijo Meghan.

Reflexionando sobre la libertad que ella y el príncipe Harry, de 37 años, tienen hoy tanto profesional como personalmente, mientras crían a su hijo Archie, de 3 años, y a su hija Lilibet, de 1, agregó: “Cuando los medios han dado forma a la historia que te rodea, es muy agradable poder ser capaz de contar su propia historia”.

En la entrevista, Meghan también dijo que no habría podido recoger a su hijo de la escuela si todavía vivieran en Inglaterra. “Lo siento, tengo un problema con eso. Eso no hace que me obsesione con la privacidad. Eso me convierte en una madre fuerte y buena que protege a mi hijo”, afirmó.

Markle dijo que odiaba tener que compartir fotos familiares con los mismos medios de comunicación británicos cuyos lectores llamaban a sus “hijos con la palabra nigger”, un insulto racial que se refiere a la gente de color. Cuando era un miembro activo de la familia real, se esperaba que la duquesa de Sussex publicara fotos de su hijo Archie, que ahora tiene 3 años, al grupo de prensa que trabaja para reina Isabel II y el resto de la familia real.

“¿Por qué les daría a las mismas personas que usan esa palabra racista una foto de mi hijo antes de poder compartirla con las personas que aman a mi hijo?”, se preguntó la ex actriz estadounidense. “Dime cómo tiene sentido eso y luego jugaré ese juego”, agregó.

Markle señaló que ella y el príncipe Harry no tenían control de la cuenta de Instagram @KensingtonRoyal que inicialmente compartieron con el príncipe William y Kate Middleton. Cuando la pareja se separó para crear su propio nombre de usuario en las redes sociales, @sussexroyal, optaron por no participar en el “juego de intercambio”. En cambio, Markle y el príncipe publicaban fotos sin dárselas antes a la oficina de prensa de la Casa Real.

La pareja cerró su cuenta cuando se retiraron de sus roles reales, que abandonaron oficialmente en febrero de 2021. Markle se ha referido anteriormente a la cobertura racista de los medios que los expulsó a ella y a su esposo de la familia real y de las redes sociales. En su entrevista con Oprah Winfrey, dijo que un familiar de su marido hizo comentarios sobre el color de piel de su hijo por nacer.

Mientras ella y Harry continúan compartiendo más sobre su decisión de dejar la vida real, Meghan dijo que “todavía se estaba recuperando” de su paso por la familia real.

La entrevista llega en la semana que se cumple el 25 aniversario de la muerte de la princesa Diana.

Los Sussex regresarán al Reino Unido la próxima semana para una serie de eventos benéficos. También viajarán a Alemania para dar inicio a los Juegos Invictus del próximo año en Dusseldorf.

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