Presidencia convocó para este martes a las 12:00 horas a los ministros, para la realización del cambio de Gabinete en el Gobierno, luego del plebiscito constitucional del domingo que terminó con la derrota del Apruebo.

La convocatoria a todos los ministros de Estados es a presentarse en el palacio de La Moneda, y se espera que la ceremonia se realice en el palacio Los Cañones.

Este será el primer cambio de Gabinete de la administración del presidente Gabriel Boric, quien desde que asumió en marzo, sólo había registrado la renuncia de la exministra de Desarrollo Social, Jeannete Vega, por intentar contactarse con el líder de la Coordinadora Arauco-Malleco, Héctor Llaitul.

La información ya había sido adelantada por el ministro de Hacienda, Mario Marcel, quien señaló que que mañana se realizarán cambios en los equipos de Gobierno.

“Vamos a tener mañana algunos cambios en los equipos de Gobierno, vamos a tener espacios para discutir sobre cómo conducir las reformas que están actualmente en discusión, o las que están por presentarse”, dijo Marcel.

Además, durante la tarde del lunes y mientras seguían las evaluaciones por la derrota del Apruebo, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, comentó que desde antes el plebiscito marcaba una “segunda etapa” para el Gobierno.

“El plebiscito, con cualquier resultado, iba a marcar un segundo tiempo. Nosotros tuvimos un primer tiempo de Gobierno 
y ahora obviamente nos toca enfrentar un segundo tiempo, como país también”, dijo Vallejo.

Durante este lunes, en el comité político se habló de manera genérica del cambio de gabinete. Y lo cierto es que se acordó respetar lo que el Presidente Gabriel Boric decida.

FIN PARA SICHEL Y JACKSON

El Mandatario decidió, según afirman en La Moneda, realizar un profundo cambio de gabinete tras la contundente derrota. Una modificación que incluye la salida de Siches y Jackson de sus puestos, quienes durante estos seis meses, por distintas razones, han sido objeto de duras críticas. “Hacer frente a estos importantes y urgentes desafíos requerirá prontos ajustes en nuestros equipos de gobierno para enfrentar este nuevo período con renovados bríos. Pueden tener la tranquilidad que el camino a una nueva Constitución jamás será obstáculo para dar respuesta a las urgencias que ustedes nos han planteado”, dijo Boric en su declaración, pasadas las 20.45, en la cual también reconoció el fracaso electoral.

Renuncia al diseño original

La derrota de un gobierno y un Presidente que arriesgaron todo por un esquivo triunfo del Apruebo obliga a Boric a reconfigurar su comité político, el que se había reservado inicialmente para figuras de Apruebo Dignidad o de su plena confianza, como su amigo Jackson, o a quien siente que le debió parte importante de su triunfo en segunda vuelta, como Siches.

Pero los resultados de los comicios de este domingo también lo forzarán a dejar caer a varios de sus colaboradores de estos primeros seis meses, ya sea con el objetivo de sacudirse gestiones mal evaluadas y futuros flancos, como también con el fin de equilibrar políticamente su gabinete entre sus dos coaliciones, Apruebo Dignidad y el Socialismo Democráticodonde una contienda anticipada se abrió en las semanas previas al plebiscito para, ganara la opción que ganara, lograr mayor influencia al interior del gobierno. Un escenario que se agudizó este domingo tras conocerse los resultados, donde el Socialismo Democrático comenzó a transmitir, con dureza, que se requiere un cambio radical en el equipo ministerial con mayor presencia de ellos, de lo contrario, será difícil dejarlos conformes.

Por lo mismo, el Jefe de Estado, según fuentes de Palacio, ya comenzó el chequeo de nombres para su próximo elenco el cual ya tiene, según las mismas fuentes, casi listo. En paralelo, el Mandatario intenta contener otra de sus principales preocupaciones: que se desborde la relación entre sus coaliciones de gobierno debido a que las recriminaciones entre ambos sectores se recrudecieron tras conocerse los resultados.

El Mandatario venía preparándose hace semanas para el escenario más probable: que el Rechazo triunfara la noche de este domingo, como ocurrió. Y más allá de las señales que dio, convocando un nuevo proceso constituyente y llamando a la unidad del país, Boric tiene claro que un cambio de elenco es inevitable. Con los resultados sobre la mesa, de hecho, en La Moneda ayer transmitían que el anuncio se concretará esta semana sin falta, dada la distancia entre el Apruebo y el Rechazo (poco más de 20 puntos).

Así, antes de la jornada de este domingo, el Presidente llevaba varios días diseñando en su cabeza una fórmula que le permitiera enfrentar el probable fracaso de anoche para seguir gobernando, pero también aprovechar la oportunidad que se le abre con la victoria de quienes no visaron la propuesta de nueva Constitución: ser él quien juegue un rol en el proceso de acuerdos constitucionales que se comenzarán a negociar en las próximas horas y que darán paso a un nuevo órgano.

Las intuiciones entre quienes han conversado con el Presidente en los últimos días apuntan a que un triunfo del Rechazo lo inclinarían a un gabinete en donde el Socialismo Democrático entre con mayor fuerza y, además, se rompa con el “desequilibrio” que ha acusado esa coalición a nivel de subsecretarías, donde ellos solo mantienen cuatro, mientras que Apruebo Dignidad suma 25 y las otras 10 corresponden a independientes. Este último grupo, dicen en ese sector, debería ser uno de los más damnificados. En Apruebo Dignidad, por el contrario, resienten que la exConcertación instale esa tesis. Semanas antes del plebiscito, de hecho, ministras como Orellana y Vallejo advirtieron que era un error vincular el triunfo de una u otra opción con la reconfiguración de fuerzas al interior del equipo ministerial.

Pese a las apuestas de sus partidos, el mensaje de Boric ha sido claro en los últimos días, cuando en la antesala del referéndum en el oficialismo se desató la guerra de apuestas por los cargos que se podrían abrir en el gabinete: que su reflexión ha sido profunda y que no se dejará presionar por las pretensiones de cada colectividad. Un análisis que, en todo caso, ahora en el Socialismo Democrático ponen en duda porque advierten que no cederán en su postura respecto a estar en el “corazón del gobierno”.

/gap