Lección de dignidad, y de buen fútbol, del Betis en la Supercopa de España con un final agrio. Los verdiblancos no podrán repetir final en la competición que la Federación Española de Fútbol se ha llevado a Arabia Saudí al olor del dinero del petróleo por culpa de sus desaciertos en los lanzamientos desde el punto de penalti, pero seguro que todos los suyos estarán orgulloso del esfuerzo de los 17 futbolistas que lucieron la elástica con la franja verde. Tampoco es injusta la clasificación del Barcelona, conste, pero el equipo de Manuel Pellegrini sí fue capaz de pelear hasta el último minuto y no fue peor en el global que el coloso azulgrana.

Al contrario, el Betis fue capaz de adaptarse al medio después de un arranque titubeante y tuvo muchas de las mejores ocasiones de gol para haber dejado finiquitado el encuentro tanto en el tiempo reglamentario como en el suplemento de la prórroga. También el Barcelona, es cierto, tuvo sus llegadas, incluso un gol anulado por el bigote de una gamba, pero la tecnología del fútbol actual ha llegado para evitar esos errores y ni siquiera la puntera de una bota vale. Es fuera de juego y es justísimo que se anule.

El Betis, de cualquier manera, tuvo fases en las que, conducido por Fekir, fue mucho mejor que el Barcelona, sobre todo en la fase del primer periodo previa al gol de Lewandowski. Fue curioso, porque en ese tramo los verdiblancos sí pudieron ponerse por delante, sobre todo a raíz de una pifia de Koundé que estuvo a punto de aprovechar Fekir tras driblar incluso a Ter Stegen.

Corría el minuto 22 entonces y el Betis había sido capaz de sobreponerse al buen juego del Barcelona en el comienzo de esta segunda semifinal. Los hombres de Xavi hacían circular la pelota de un costado a otro para evitar la presión bética y después metían muchos balones por dentro desde sus centrales. Fue una fase de dudas, pero los campeones de Copa contaron entonces con la colaboración de un desacertado Lewandowski a la hora de los remates.

Pero desde ese minuto 22 todo iba a variar a pesar del primer gol anulado a Pedri (23’) por un fuera de juego que sólo se ve con las máquinas de Raphinha. Bienvenidas esas cámaras y esa tecnología, por tanto, para evitar las injusticias. El Betis, desde entonces, se fue acercando hasta Ter Stegen y pudo adelantarse con un cabezazo franco de Pezzella en un córner (31’). También Sergi Roberto salvó un pase muy peligroso del omnipresente Luiz Henrique (35’) antes de que llegara el primer tanto de Lewandowski en una contra bien lanzada por Dembélé.

Luiz Henrique celebra con Loren el empate.

Luiz Henrique celebra con Loren el empate. JUAN CARLOS CÁRDENAS (Efe)

Al descanso se arribaba tras un doble paradón del portero alemán de los barcelonistas a Rodri y Luiz Henrique, especialmente espectacular el segundo de ellos. Pero el Betis, ni muchísimo menos, había dicho su última palabra. Pellegrini, como siempre, fue valiente en sus decisiones y metió a William Carvalho por Canales en la zona de acompañamiento a Guido Rodríguez para que todo fuera muchísimo más equilibrado para los sevillanos. Hasta que Fekir acertó en una jugada de Luiz Henrique que acabó con un disparo colocado del francés por el sector derecho del ataque bético.

Uno a uno y todo se iba a la prórroga después de otro gol bien anulado a Lewandowski y de sendas intervenciones de Ter Stegen, a tiro de Miranda, y de Claudio Bravo, en una espectacular palomita a disparo de Ansu Fati. Espadas en alto, treinta minutos de tiempo añadido y a éste se llega con la entrada del defenestrado Loren por Fekir, ni más ni menos que eso.

Quien empieza marcando es Ansu Fati, que engancha una espectacular volea tras una falta lateral. La cosa comienza a estar complicada, pero en absoluto sería así en lo referente al juego y Loren, quién si no para la literatura de este bello juego, sería el encargado de devolver las tablas en el primer periodo de la prórroga. Taconazo espectacular del marbellí ante el agobio por la marca de Araujo y dos a dos en el marcador.

Ya no habría mucho más en el tiempo que restaba, salvo la innecesaria segunda tarjeta amarilla a Guardado y todo quedó pendiente de los lanzamientos desde el punto de penalti. Marcaron Willian José y Loren, fallaron Juanmi y William Carvalho y los béticos no podrán estar en la legítima final de una Supercopa, la que debe enfrentar a los campeones de la Liga y de la Copa del Rey, pero los béticos tienen motivos para sentirse tremendamente orgullosos de este equipo que le han puesto entre manos a Pellegrini y que éste lo conduce a las mil maravillas. Fekir, Luiz Henrique y a partir de ahí, el resto. ¡Un gran aplauso para ellos!

Los futbolistas del Betis se lamentan del fallo del penalti definitivo por William Carvalho.

/Francisco José Ortega para El Diario de Sevilla