Gales y Gareth Bale estarán en el Mundial. Bajo la lluvia de Cardiff, el sueño de Ucrania se rompió tras chocar contra el muro británico. Las fotografías de la clasificación para Qatar son para el todavía futbolista del Real Madrid, protagonista en la falta que Yarmolenko desvió en el gol del triunfo local (1-0), pero el héroe de los ‘dragones’ fue Wayne Hennessey con sus nueve paradas.

La última, en un vuelo que frenó el cabezazo de Dovbyk, para que los galeses disputen su segunda Copa del Mundo. La primera desde Suecia 1958. Nadie había tardado ¡64 años! en volver al máximo torneo del fútbol. El 19 de junio de 1958, en Gotemburgo, Brasil dejó sin semifinales a Charles, Jones, Allchurch… (1-0) con un gol de un adolescente Pelé, que luego se coronó campeón. Ahora, Bale lidera un combinado al que ha cambiado su historia: han disputado dos Eurocopas (semifinales en Francia 2016 y octavos en 2020) y han regresado a una Copa del Mundo con él como estrella.

Gareth ya tiene su Mundial. Compartirán el grupo B con Inglaterra, Estados Unidos e Irán después de dejar a Ucrania sin premio. Las lágrimas de Yarmolenko ejemplificaron el mazazo sufrido por una selección que en las peores circunstancias rozó un éxito que iba más allá del fútbol. Con la guerra con Rusia golpeando el país y sus futbolistas enfundados en su bandera, el equipo de Petrakov jugó mejor, tuvo más ocasiones… pero le faltó el gol. Lo que entró en Glasgow no lo hizo en Cardiff.

Hennessey fue el ‘culpable’ del triunfo galés. Malinovsky, Tsygankov, Yaremchuk, Zinchenko…Todos terminaron ‘amargados’ por un guardameta ‘relegado’ a la suplencia en el Burnley que es leyenda en Gales. Un mito de la ‘era Bale’. El capitán fue el artífice, en un 50%, del gol de la clasificación. Lanzó una falta pasada la media hora de la primera mitad que Yarmolenko, de cabeza, desvió a gol. Quiso despejar su chut y se la metió en su portería. Oro para los ‘dragones’.

El show de Hennessey

Ucrania siguió insistiendo y Hennessey parando. Allen, en un despeje, no vio a Yarmolenko y le golpeó en el pie dentro del área. Ni el VAR ni Mateu Lahoz vieron penalti. Los ucranianos fueron a por el empate y Gales, en las botas de Ramsey (fuera), Williams (palo) y Bale (parada Bushchan), no pudo sentenciar. Tampoco marcaron los visitantes. El portero británico se hizo grande y minimizó todos los daños. Ben Davies despejaba cada tiro a quemarropa. Y cuando superaban a la defensa galesa era Hennessey el que llegaba al rescate. Su paradón en los últimos minutos a un cabezazo de Dovbyk fue su obra maestra, pero antes detuvo con el pie un remate de Tsygankov que también fue de matrícula.

Ahí se quedaron las esperanzas de una Ucrania que no pisará el desierto de Qatar. Su misión se quedó a medias. Sí lo hará una Gales que vive en un oasis desde que el extremo del Real Madrid es su líder. Desde 2016 han disputado tres fases finales. Los ‘dragones’ vuelan alto y colorearán en noviembre las imágenes en blanco y negro de Suecia 1958. 64 años no son nada. Lo Balen.

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