El déficit habitacional advertido esta semana por la Cámara Chilena de la Construcción (30 años para resolver el problema de las familias allegadas) y las cifras de la OCDE que evidenciaban el alto gasto de las familias de menores ingresos en el ítem arriendo, son motivo de preocupación, por lo que el gobierno adoptó una inédita medida.

Con datos de 2019, el informe de la OCDE muestra que el quintil más pobre de Chile el 53,8% destina más del 40% de sus ingresos en arriendo. Solo es superado por Nueva Zelandia (56%) e Israel (54,1%). “Los precios de la vivienda y los alquileres han ido en aumento; por lo tanto, los costos de la vivienda han absorbido una proporción cada vez mayor de los ingresos familiares en relación con otros rubros de gasto, como salud, educación o transporte”, detallaba dicho reporte.

Dado que es una preocupación mundial, varios países están adoptado acciones, como el arriendo protegido. Es decir, tratar de subsidiar –de parte del Estado- un arriendo mensual en viviendas estatales. Y Chile está pronto a avanzar en esta materia.

En el Ministerio de Vivienda y Urbanismo comparten esta preocupación y quieren abordarla. El subsecretario Guillermo Rolando explicó que actualmente existe un programa de arriendo que consta de un subsidio de hasta $133 mil al mes para arriendos de hasta $330 mil. Hay disponibilidad de unos 14 mil arriendos todos los años. Cerca del 5% son familias migrantes, detalla, quienes pueden acceder solo teniendo su carnet de identidad.

Y cuenta que están trabajando en varios frentes. Por una parte, quieren elevar el subsidio de arriendo, así como también aumentar el canon de arriendo máximo para postular, que hoy es de $330 mil al mes.

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