Después de más de dos años de pandemia el COVID-19 se ha transformado más de una vez creando variantes de la enfermedad, las cuales han mantenido al mundo en jaque. En esta quinta ola varios centros para el control y la prevención de enfermedades informaron sobre las subvariantes BA.4 y BA.5 de ómicron se habían vuelto dominantes en distintas partes del mundo.

Se ha demostrado que los nuevos linajes de ómicron son más contagiosos y cuentan con escape inmunitario, lo que explica el aumento acelerado de casos en la quinta ola de COVID, tan solo en Estados Unidos la subvariante BA.5 representa más de la mitad de los casos activos.

Cientifícos africanos, al analizar las variantes BA.4 y BA.5 y compararlas con la variante ómicron original lograron observar que estas cuentan con una caída de casi ocho veces en la producción de anticuerpos neutralizantes.

Es por esto que, Tedros Adhanom Ghebreyesus, presidente de la Organización Mundial de la Salud, alertó sobre estas nuevas mutaciones del coronavirus.

Síntomas de contagio

De acuerdo con los expertos, en general, estas variantes no cuentan con síntomas tan diferentes a las versiones pasadas de ómicron o hasta a la variante original. Esto causa que se dificulte saber cuál es la variante de la cual te contagiaste.

Los síntomas de las personas infectadas con BA.4 y BA.5 pueden ser:

  • Tos
  • Secreción nasal
  • Dolor de garganta
  • Fatiga
  • Dolores de cabeza
  • Dolores musculares

Como en las otras subvariantes de ómicron con estas dos es poco probable que pierdas los sentidos del gusto y el olfato, o que experimenten dificultad para respirar, en comparación con las personas infectadas con Delta u otras variantes del coronavirus.

“Tampoco hay evidencia que indique que estas subvariantes causen una enfermedad más grave que las versiones anteriores de ómicron. Pero BA.4 y BA.5 son más contagiosos, lo que significa que a medida que más personas se infectan, aumentan las hospitalizaciones de adultos y pediátricas” declaró el Dr. Adam Ratner, director de la división de enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital Pediátrico Hassenfeld en NYU Langone para el New York Times.

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