Astrónomos han detectado una explosión gigantesca en un cometa criovolcánico que se dirige en estos momentos a la órbita de la Tierra. Su nombre es 12P/Pons-Brooks y no es un cometa ordinario: su tamaño es de 30 kilómetros, tres veces más grande que el Monte Everest.

La composición de 12P/Pons-Brooks es una mezcla de hielo, polvo y gases. Estos componentes no son estáticos; interactúan entre sí y con las condiciones del espacio exterior. A medida que el cometa se desplaza por el sistema solar, recibe radiación y calor del sol que provoca cambios en su estructura interior y comportamiento.

El mayor peligro para la humanidad son los cometas

Como apunta el astrofísico y divulgador Brian Cox, los cometas y no los asteroides son los grandes enemigos de la humanidad y la vida en la Tierra. Sus orígenes están el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort y, según Cox, son impredecibles en su comportamiento. Hace unos años, detectamos uno que salió de la nada e impactó contra Júpiter dejando un agujero en su superficie gaseosa del tamaño de la Tierra tras una explosión que pudo verse claramente desde los telescopios terrestres.

El problema es que, aunque tengamos algunos de ellos identificados en órbitas estables, como el Hale-Bopp y el Halley, no tenemos ni idea de cuándo uno puede aparecer de la nada. La combinación de tamaño y velocidad los hacen extremadamente difíciles de deflectar con lo que, si alguna vez un cometa se dirigiera en rumbo de impacto directo a nuestro planeta, sería imposible evitar la colisión. Afortunadamente, 12P/Pons-Brooks no está en esa clase.

La naturaleza de los cometas criovolcánicos

El 12P/Pons-Brooks es un cometa del tipo Halley, de un tamaño similar y una órbita parecida: El cometa Halley es conocido por su órbita de 75 años alrededor del sol, mientras que 12P/Pons-Brooks tiene una órbita de 71 años.

Es también un tipo de cometa criovolcánico —como el 29P/Schwassmann-Wachmann— un término contradictorio pero fácil de explicar: Mientras que los volcanes terrestres expulsan lava caliente, en el espacio los cometas liberan gases y partículas heladas. Es un fenómeno similar a un volcán, pero con hielo en lugar de roca fundida. El 12P/Pons-Brooks acaba de sufrir varias grandes explosiones crivolcánicas en cadena.

La razón de las explosiones está en la relación del cometa con el sol. A medida que 12P/Pons-Brooks se acerca al sol en su órbita, la radiación solar calienta su superficie. Este calor penetra en el núcleo del cometa, donde los volátiles congelados, como el agua y los gases, comienzan a sublimarse, es decir, pasan directamente de un estado sólido a un estado gaseoso. Esta transformación genera una presión interna que, eventualmente, provoca la liberación explosiva de estos gases y partículas heladas al espacio.

Esenciales para conocer el origen de la vida

El cometa 12P/Pons-Brooks ha experimentado dos de estas explosiones significativas en un corto período de cuatro meses. Las erupciones no sólo son fascinantes sino que también ofrecen información valiosa sobre la composición y estructura interna del cometa. Estos cometas, con sus erupciones heladas y trayectorias únicas, son una ventana al pasado del sistema solar y a los procesos en curso en el espacio profundo.

A pesar de su trayectoria hacia la Tierra, es esencial subrayar que no representa una amenaza de colisión pero su acercamiento nos brinda una oportunidad única para observar y estudiar un fenómeno astronómico en tiempo real.

Rumbo a la Tierra

El 21 de abril de 2024 será el día en que el cometa estará más cerca de la Tierra. Se espera que el cometa sea visible a simple vista. No necesitarás telescopios o prismáticos para disfrutar del espectáculo. Pero, si cuentas con un buen telescopio, podrás ver la extraña forma que tiene: las explosiones le hacen parecer como una hamburguesa con grandes cuernos, una silueta parecida al Halcón Milenario.

Pero aparte del ‘show’, la aproximación de 12P/Pons-Brooks será una oportunidad única para los astrónomos. Los cometas son cápsulas del tiempo que contienen información sobre las condiciones primordiales del sistema solar. Sus compuestos volátiles, liberados durante las erupciones criovolcánica, son fundamentales porque han permanecido prácticamente intactos desde la formación del sistema solar. Analizar estos materiales puede ofrecer pistas sobre las condiciones iniciales del sistema solar y, potencialmente, sobre el papel de los cometas como transportes del agua y los compuestos orgánicos esenciales para la vida en la Tierra.

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