Cuando aún no se cumplen seis meses de su último cambio de gabinete, el Presidente Gabriel Boric concretó este miércoles un nuevo ajuste ministerial, el tercero desde que asumió la administración del país el 11 de marzo de 2022.

A diferencia de la última vez, en esta ocasión el movimiento de piezas diseñado por el jefe de Estado apuesta a aplacar la crisis por el lío de platas públicas que remece al oficialismo y que estalló hace dos meses en Antofagasta con el caso Democracia Viva, que derivó en la apertura de 23 causas penales donde la Fiscalía investiga a 53 fundaciones en 11 regiones del país y cuyos traspasos involucrados ascienden a más de $32 mil millones.

En ese sentido, el objetivo es -según reconocen en Palacio- retomar el control de la agenda y reimpulsar la gestión del Ejecutivo, que tiene por delante el desafío de tramitar dos de las reformas anclas del programa de gobierno con que Gabriel Boric arribó a La Moneda: el nuevo pacto fiscal y la reforma previsional.

Hasta ahora, la consecuencia de la crisis más sensible para Boric -en términos políticos y personales- fue la renuncia de su compañero de ruta y exministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson, quien asediado por la oposición y la amenaza de una acusación constitucional en su contra, dimitió de su cargo en el gabinete el pasado viernes 11 de agosto.

Tras el cambio de diseño presentado por Boric, el partido más damnificado con las modificaciones fue Revolución Democrática (RD) -uno de las principales colectividades de su coalición base, Apruebo Dignidad-, que perdió cargos en dos ministerios claves, Educación (Marco Antonio Ávila) y Desarrollo Social (Giorgio Jackson), y se conformó con Bienes Nacionales, un ministerio sectorial y de tercera línea política, donde arribó la exdiputada Marcela Sandoval.

En total, se cristalizaron modificaciones en cinco ministerios sectoriales: Educación, Cultura, Minería, Bienes Nacionales y Desarrollo Social, dejando intacto el corazón político del Ejecutivo y manteniendo los cargos de primera línea.

Cambios ministeriales

Uno de los primeros cambios ministeriales que se conoció -y que fue adelantado por La Tercera- fue la salida del ministro de Educación, Marco Antonio Ávila (RD), de quien no había una buena evaluación en La Moneda y cuya gestión estuvo marcada por varias polémicas y una acusación constitucional en su contra.

En su reemplazo, asumirá la cartera el exsubsecretario de Desarrollo Regional y militante comunista, Nicolás Cataldo.

En el Ministerio de las Culturas y las Artes se concretó una reestructuración mayor, donde salió del gobierno el ministro Jaime de Aguirre y la subsecretaria de Patrimonio, Carolina Pérez, mientras que se hizo efectivo el reemplazo de la exsubsecretaria Andrea Gutiérrez, quien salió cuestionada por haber aprobado recursos a la Corporación del Desarrollo de Santiago, donde trabajó antes de ser autoridad.

La actriz Carolina Arredondo -cercana al PPD- fue la elegida por Gabriel Boric para asumir el puesto que deja De Aguirre, quien llegó al gabinete en marzo de este año.

Uno de los enroques fue la llegada de la ministra Javiera Toro (Comunes) -quien se desempeñó en la cartera de Bienes Nacionales desde el inicio del gobierno- al Ministerio de Desarrollo Social, plaza que se encontraba vacante tras la salida de Giorgio Jackson (RD).

Mientras que a Bienes Nacionales en reemplazo de Toro arribó la exdiputada RD Marcela Sandoval.

En tanto, en Minería dejó el cargo la militante radical Marcela Hernando, de quien tampoco había una buena evaluación ya que ostentaba un bajo conocimiento público e incidencia en la agenda pese a estar en una cartera estratégica. La elegida para dirigir el ministerio fue la exministra del gobierno de Michelle Bachelet y compañera de militancia de Hernando, Aurora Williams.

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