Vientos tropicales y lluvias cordilleranas a gran altura. Las características del frente de mal tiempo que afectó a la zona central en junio pasado podría tener un segundo ciclo durante esta semana. De acuerdo a la Dirección Meteorológica de Chile, un frente de mal tiempo se aproxima a la capital, con cualidades similares a las tormentas e inundaciones que sorprendieron a los habitantes del centro de Chile en junio pasado, con copiosas precipitaciones y un río Mapocho que se desbordó en más de una ocasión.

Como indica el pronóstico de la DMC, a partir de este jueves se dejarían caer las precipitaciones sobre la Región Metropolitana. Aunque, esta vez, dichas lluvias vienen con una isoterma cero alta. Esto, sumado a la combinación de este frente con un río atmosférico podría desatar alzas en los caudales de los ríos y, por consecuencia, peligro de inundaciones en la capital ¿Qué significa esto y cómo interpretar este pronóstico de lluvias?

“Este evento, en particular, muestra una variación de los montos acumulados, entre los días sábado y domingo, que va de los 20 a 30 milímetros hasta cerca de los 200. Es una alta variabilidad para un pronóstico de precipitación”, explica Raúl Valenzuela, PhD en Ciencias Atmosféricas y académico de la Universidad de O’Higgins (UOH).

El experto agrega que, en promedio, se esperan 100 milímetros para la zona central. “Para un caso de alta incertidumbre como éste solo nos queda estar atentos. Puede venir una tormenta muy fuerte y probablemente sea así, por la variación que muestran los montos y también por la isoterma que estará cerca de los 2.500 y 3.000 metros, es decir, podría ocurrir algo similar a la tormenta que recibimos a finales de junio, donde los ríos crecieron rápidamente, donde había nieve acumulada y el agua que cayó sobre esa nieve permitió que se incrementara la escorrentía superficial”, detalla el Dr. Valenzuela.

El académico UOH indica que lo que se vivirá este fin de semana será similar a lo ocurrido a finales de junio. “Es un río atmosférico zonal, lo que significa que viene lluvia asociada con altas temperaturas. Debería arribar cerca de Concepción, más o menos a esa latitud, y luego moverse a la zona central”, explica.

“También habrá precipitación en la cordillera que se expande hacia el norte y hacia el sur. En la medida que el río atmosférico choque con la cordillera de Los Andes y se desplace hacia el norte, irá dejando más precipitación en la zona central. Los montos máximos normalmente estarán en la cordillera”, agrega.

Puntualiza que la isoterma será bastante alta. “A diferencia del pronóstico de precipitación, el de temperatura tiene baja variabilidad o incertidumbre. Por eso es muy probable que tengamos una isoterma cerca de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, que fue más o menos lo que pasó a finales de junio: lluvia intensa con isoterma cero alta”.

Según el climatólogo de la Universidad de Santiago, Raúl Cordero, se espera que el frente de mal tiempo se traduzca sea una tormenta y que las precipitaciones tendrán una isoterma cero alta. “Eso significa que en zonas precordilleranas o cordilleranas, bajo los 3.500 metros, podría llover en vez de caer nieve”, grafica.

Esto, según relata el investigador, implica que si las lluvias cordilleranas son intensas, éstas aumentan enormemente el riesgo de alzas anormales en los caudales de los ríos, desbordamientos e inundaciones.

“Si es que cayera la misma cantidad de precipitaciones, pero en forma de nieve, no habría ese riesgo. Pero desgraciadamente como se anticipa que la isoterma cero podría ser alta, esta tormenta podría tener características similares a las de junio pasado”, anticipa Cordero.

Si comparamos el pronóstico de lluvias para la Región Metropolitana y las lluvias recibidas en junio pasado, es posible determinar dos grandes similitudes. La primera es que anticipa que la isoterma cero pueda ser alta, y la segunda es que la tormenta viene alimentada por un río atmosférico. De esta forma, los riesgos de inundaciones podrían ser importantes.

Lluvias en Santiago tendría las mismas características que las tormentas de junio pasado

Los ríos atmosféricos afectan en gran parte las precipitaciones. Éstas son bandas de aire húmedo que la tormenta es capaz de arrastrar desde el trópico. Cuando ese aire húmedo tropical llega hasta la cordillera se condensa, formando nubes que rápidamente descargan precipitaciones. Cordero explica que cuando una tormenta es capaz de venir alimentada de este aire tropical húmedo, usualmente tiene más precipitaciones de lo normal.

Los ríos atmosféricos tienen categoría, así como los huracanes. El río atmosférico de junio pasado tuvo un valor de 2, que equivale a una gran categoría. Ahora, según explica el climatólogo de la Usach, este río atmosférico podría ser de menor categoría, pero con el pasar de los días se podrá tener mejor información para entregar un pronóstico más detallado.

Asimismo, y según explicó a La Tercera el meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), Diego Campos, “los ríos atmosféricos son largos y angostos flujos de vapor de agua que viajan miles de kilómetros. Su nombre proviene del hecho que transportan tanta agua como un río en la tierra”.

El profesional detalló que en la atmósfera hay vapor de agua en distintas cantidades, que se mueve desde los trópicos hacia otros lugares del mundo, incluyendo a Chile. Un elemento importante para el ciclo del agua global, al ser el principal transporte del elemento.

Si bien, el pronóstico de lluvias había sido hecho para este miércoles, la nueva actualización de la DMC muestra que las precipitaciones estarían apareciendo a partir de este sábado 19 de agosto.

¿Es posible que se vuelva a desbordar el Mapocho?

El climatólogo de la Usach establece que aunque ha sido un inicio de año alentador, “no hay que ilusionarse demasiado, pues el pronóstico de la DMC indica que vamos a tener un invierno con precipitaciones bajo lo normal. Esto se debe en buena medida, no solo al cambio climático, sino a la influencia de La Niña. El enfriamiento en la temperatura superficial del Pacífico tropical, no favorece las precipitaciones en la zona central. Aunque si bien no se puede descartar que el invierno sea lluvioso, por ahora ese parece ser el escenario menos probable”.

Si bien la jornada de 1982 es la más icónica, el Mapocho se ha desbordado en otras ocasiones, muchas de ellas más recientes. Ocurrió en 2005 y en 2017 por ejemplo, cuando el caudal del río ingresó a Providencia debido a unos trabajos que se realizaban por la autopista. La causa fue diferente, pero el resultado similar, el agua ingresó a las calles y propiedades aledañas.

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