Hay muchos misterios acerca de los seres humanos que nos precedieron, así como de todas las civilizaciones extintas de las que ya solo quedan restos enterrados en la roca, esperando a arqueólogos aventureros. La mentalidad contemporánea (y cierta pretensión a creer que somos superiores) nos lleva a subestimarlos, y por ello nos parece que muchos de sus creaciones, inventos o arquitectura eran demasiado avanzados para los medios de entonces.

Un ejemplo bastante frecuente es el de las pirámides de Egipto. La falta de una hipótesis segura acerca de su creación (no se sabe cómo se construyeron, pero sí cómo no se construyeron. La teoría de las rampas de arena, antes muy popular, parece estar ahora descartada) ha llevado a muchas personas, incluido Elon Musk, a creer que quizá podrían haberlas construido… ¡Extraterrestres! Es una idea no exenta de polémica, que algunos incluso acusan de racista, y que también se repite cuando hablamos de los mayas, los sumerios y en general otras civilizaciones sorprendentemente avanzadas para su época, exóticas y misteriosas.

Tanto es así que hay una hipótesis concreta sobre este tema: la de los antiguos astronautas.

¿En qué se basa?

La hipótesis de los antiguos astronautas surgió a mediados del siglo XX, y sostiene que seres extraterrestres visitaron en el pasado la Tierra, siendo responsables del origen y desarrollo de las culturas humanas, las tecnologías y las religiones. En otras palabras: la mayoría de deidades de las religiones, o todas (muchas provienen del cielo), son, en realidad, extraterrestres que nuestros antepasados no habrían interpretado correctamente debido a sus escasos conocimientos de la galaxia, y sus tecnologías habrían sido tomadas como evidencia de su condición divina.

| La mayoría de deidades antiguas no serían más que extraterrestres y sus tecnologías avanzadas habrían sido tomadas como evidencia de su condición divina

En otras palabras, nosotros somos creaciones o descendientes de estos aliens, o incluso habríamos surgido de basura espacial que habría soltado algún extraterrestre sin querer en su paso por la Tierra.

Razón 1) Las construcciones

Ya señaladas antes. Según uno de los máximos exponentes de esta teoría, Erich von Däniken, ciertos artefactos y construcciones monumentales requerían una habilidad tecnológica sofisticada mayor a la que las culturas antiguas disponían. Por lo tanto, habrían sido los visitantes extraterrestres los que las habían construido y después habrían impartido el conocimiento necesario en los humanos (para volver a marcharse posteriormente a su planeta de origen). Algunas de las construcciones que, supuestamente, entrarían en la lista, son Stonehenge, la Gran Pirámide de Giza, las líneas de Nazca o los Moái de la Isla de Pascua.

Razón 2) Los oopart

El estadounidense Ivan T. Sanderson acuñó hace un tiempo eso de oopart u ‘out of place artifact’ para hablar de todos aquellos objetos de interés histórico, arqueológico o paleontológico que se encuentran en un contexto muy inusual o aparentemente imposible, que desafiaría la cronología de la historia tal y como la conocemos. En general, la mayoría se ha demostrado que son falsificaciones o casos de pareidolia (un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio es percibido erróneamente como una forma reconocible), pero algunos, como el mecanismo de Anticitera han resultado ser verdaderos y sorprendentemente avanzados a su tiempo.

Razón 3) Los jeroglíficos

Algo muy parecido sucede con los jeroglíficos de civilizaciones como la sumeria o la egipcia, donde dicen verse representaciones de naves espaciales u objetos demasiado modernos para haber sido creados por los humanos en esos momentos.

| La mitología hindú habla de vímanas o ‘carrozas voladoras’. ¿Naves espaciales?

Algunos defensores de la hipótesis de los astronautas como Zecharia Sitchin o Robert Temple hablan en sus obras de los Anunnaki: supuestos alienígenas que habrían parado en la Tierra y después habrían desaparecido tras las catástrofes de la última Edad de Hielo. Como tales, los Anunnaki en realidad son antiguas deidades sumerias y acadias pertenecientes a la ciudad de Nippur. Vendrían del cielo, eso sí, lo que nos lleva al siguiente punto.

Razón 4) las religiones

En el Ramaiana (texto hinduista del siglo III a.C) se mencionan continuamente ‘carrozas volantes’, conocidas también como vímanas, que según von Däniken serían, en realidad, naves extraterrestres. Pero no son las únicas referencias religiosas que los defensores de esta hipótesis utilizan para argumentar.

En la Biblia, los ángeles serían realmente extraterrestres que habrían venido a avisarnos de peligros («Al unirse los hijos de Dios con las hijas de los seres humanos y tener hijos con ellas, nacieron gigantes, que fueron los famosos héroes de antaño», dice el Génesis), que el infierno es tan solo una visión de Venus dada por ellos, o que, en realidad, todos los mitos sobre la creación de las distintas religiones antiguas vienen a ser lo mismo: extraterrestres viniendo desde el cielo.

| No existe evidencia alguna en esta hipótesis y cuenta con bastantes inconsistencias, interpretaciones un tanto forzosas y sinsentidos

Por supuesto, no existe evidencia alguna en esta curiosa hipótesis que, aunque tiene adeptos, también cuenta con bastantes inconsistencias, interpretaciones un tanto forzosas y sinsentidos. Según la navaja de Ockham, la teoría más simple en general tiene más probabilidades de ser real que la más compleja, pero a todos nos gustan las historias rocambolescas.

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