El mercado laboral se sigue mirando con atención. Un registro que permite monitorear su evolución son los datos que mes a mes entrega la Dirección del Trabajo en su informe de despidos. En septiembre, los registros que contabilizan los despidos por necesidad de la empresa moderaron su alza en relación a los meses previos subiendo 6,9% en el mes y totalizaron 33.488 cartas de desvinculaciones.

Ahora si se analiza el período enero-septiembre los despidos alcanzaron los 344.011 lo que se traduce en un incremento de 15% en comparación al mismo período del año pasado cuando hubo 299.247. La cifra es, además, el mayor número desde 2020, en plena pandemia.

De acuerdo al Código del Trabajo, el despido por la causal de necesidades de la empresa parte de la premisa que el término del contrato debe estar asociado, por regla general, a una razón que no sea la sola voluntad unilateral y discrecional del empleador, por cuanto debe fundarse en hechos objetivos que hagan inevitable la separación de uno o más trabajadores.

En ese sentido, algunas situaciones que pueden invocarse como constitutivas de ella son la racionalización o modernización de la empresa, establecimiento o servicio; las bajas en la productividad, y los cambios en las condiciones del mercado o de la economía. Por lo anterior, esta causal para los expertos refleja, en buena medida, la situación económica y de empleabilidad del país.

Avisos laborales

Otro indicador que muestra el comportamiento del empleo, son los avisos laborales por internet que publica el Banco Central. En el dato de octubre dado a conocer este martes tuvo una leve recuperación ya que subió a 42,1 puntos. Esto al comparar su variación anual reflejó una caída de 29,0%, siendo la menor baja desde junio de 2022 cuando se contrajo 17,4%, por lo que hubo una desaceleración en el deterioro de las ofertas laborales.

Los economistas coinciden en que las cifras muestran que si bien la situación de empleabilidad sigue siendo frágil, consideran que hay indicios de que ya se está llegando a un cierto piso de deterioro.

Esa es la mirada que entrega Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) quien sostiene que las cifras muestran que la situación actual del mercado laboral sigue siendo “muy débil con un ritmo de generación de empleo formal aún insuficiente lo que se refleja en que aún no alcanza para absorber el incremento de la fuerza de trabajo lo que se traduce en aumentos del desempleo”.

Sin embargo, el economista sostiene que “hay señales de que el deterioro comienza a moderarse, lo que está en línea con el hecho de que la actividad económica dejó de contraerse en el tercer trimestre de este año y, por ende, la recesión moderada que vivimos entre el cuarto trimestre de 2022 y el segundo trimestre de 2023 llegó a su fin”.

La visión que entrega David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica es similar a la de su antecesor: “Estas cifras están en línea con la caída que se ha apreciado en el mercado laboral formal (medido por el número de cotizantes) que durante 2023 ha sido de un promedio de 1,3%, con aproximadamente 80 mil cotizantes menos respecto de 2022″.

Lo que viene

Para los próximos meses, los economistas esperan que las cifras vayan mostrando una reducción lenta del deterioro del mercado laboral lo que va en línea con mejores cifras de actividad económico, puesto que ya se prevé que los Imacec del último trimestre sean positivos y lo mismo se espera para 2024.

Sobre este punto, Juan Bravo anticipa que para los próximos meses se seguirá viendo una reducción en su deterioro en línea con un mayor crecimiento económico “lo que permitirá aumentar gradualmente los ritmos de generación de empleo asalariado formal en el sector privado”. En ese sentido, apunta que “es importante recalcar que será una mejoría lenta, ya que, si bien el cuarto trimestre será el de mejor desempeño de 2023, las perspectivas apuntan a que el próximo año la economía crecerá a ritmos bajos, en torno al 2%”, asevera.

Por lo mismo, el experto comenta que “independiente de que el ajuste a los desequilibrios macroeconómicos esté cerca de llegar a su fin, la prioridad más urgente del mercado laboral sigue siendo recuperar la capacidad de crecer a tasas elevadas. No podemos conformarnos con crecer al 2% si queremos generar empleo de alta calidad de manera sólida y sostenida”.

Mientras que David Bravo complementa señalando que “el deterioro o caída debiera ir disminuyendo a medida que la actividad económica comienza a salir del ciclo decreciente, con la disminución de las tasas de interés”.

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