La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en negociaciones de paz con el gobierno de Colombia, liberó este jueves al padre del futbolista del Liverpool Luis Díaz, secuestrado desde el 28 de octubre en una zona fronteriza con Venezuela, según imágenes difundidas por medios locales.

Acompañado por una misión humanitaria, Luis Manuel Díaz aterrizó en un helicóptero en el aeropuerto de la ciudad de Valledupar (norte), cercano a la Serranía del Perijá, donde fue entregado por los rebeldes.

«Viva la Libertad y la Paz», escribió el presidente Gustavo Petro en la red X, antes Twitter.

La Conferencia Episcopal de Colombia difundió una fotografía en la que se ve al señor Díaz en una zona boscosa mientras una mujer toma sus signos vitales.

El ELN secuestró a los padres del extremo del Liverpool inglés en Barrancas, el poblado indígena de donde es oriunda la familia en el departamento de La Guajira (norte).

Ese mismo día la madre del futbolista, Cilenis Marulanda, fue liberada.

«Pido al ELN, la pronta liberación de mi papá», había dicho en redes sociales «Lucho» Díaz el domingo, después de anotar un gol al Luton Town.

«Cada segundo, cada minuto crece nuestra angustia: mi madre, mis hermanos y yo estamos desesperados», agregó en el breve comunicado la también estrella de la selección colombiana.

El Ejército replegó el lunes sus tropas tras la condición que pusieron los rebeldes para una «liberación rápida y segura» en medio de diálogos de paz. Más de 250 efectivos buscaban por aire y tierra a Díaz, un secuestro que dio la vuelta al mundo.

Paz herida

El hecho puso en vilo al proceso de paz que sostiene el ELN con el gobierno de Petro desde hace casi un año, así como el cese al fuego bilateral de seis meses que está en pie desde el 3 de agosto.

El Mandatario de izquierda aseguró la semana pasada que el rapto fracturó la «confianza» entre las partes. En la misma línea el comandante militar de la última guerrilla reconocida en Colombia, Antonio García, admitió el sábado que cometieron un «error» con el secuestro.

Lejos de calmar las aguas, el lunes el grupo guevarista ordenó un «paro armado» de 72 horas en el departamento del Chocó (suroeste), que implica restricciones de movilidad de unas 3.000 personas.

Luis Manuel Díaz, conocido como «Mane», fue entrenador amateur de la única escuela de fútbol de Barrancas, un poblado de unos 38.000 habitantes donde su hijo desde muy niño mostró excepcionales destrezas que lo llevarían luego a convertirse en un astro del deporte.

En esa misma escuela fundada hace 30 años por Manuel Díaz decenas de niños fueron a entrenar este miércoles con globos blancos en su homenaje.

«Ellos se encuentran tristes pero a la vez con la expectativa de que de pronto ya vuelva el profe Mane a la libertad», dijo a medios el entrenador Jesús Manuel Galindo (30 años).

«Lucho» Díaz, de 26 años, brilló en el fútbol local antes de saltar al Porto de Portugal y al Liverpool inglés. El año pasado estuvo entre los 20 finalistas al Balón de Oro y fue goleador de la Copa América de 2021.

Secuestros

El «Mane» fue clave en el meteórico ascenso de su hijo pues a diferencia de muchos de sus compañeros, apoyó la aspiración del novel jugador, según fuentes consultadas por la AFP.

Es la primera vez que un indígena de Colombia llega a la élite del fútbol, en un país donde el 4,4% de la población pertenece a alguna comunidad originaria y sus deportistas más famosos nacen en el Pacífico negro.

El secuestro supuso un nuevo revés para la política de «paz total» de Petro, con la que pretende desarmar todos los grupos ilegales del país mediante el diálogo.

De manera casi simultánea el Estado Mayor Central, la principal facción de disidentes de las FARC que rechazó el acuerdo de paz de 2016, anunció la suspensión de su participación en la mesa de diálogos con el gobierno instalada en octubre en Tibú, en la frontera con Venezuela.

Pese al desarme del grueso de las FARC en 2016, el conflicto armado en Colombia continúa luego de seis décadas de violencia que dejan 9,5 millones de víctimas.

Durante su prolongada y fallida lucha por el poder, las guerrillas recurrieron al secuestro de personas con fines económicos y políticos.

El tribunal de paz surgido del acuerdo de 2016 investiga este y otros crímenes graves en el marco del conflicto.

Uno de los casos más emblemáticos fue el secuestro de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, excandidata presidencial que estuvo seis años en poder de las FARC hasta su rescate por militares en 2008.

Unas 30 personas siguen secuestradas por el ELN, según fuentes oficiales.

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