El cierre de este proceso constitucional que se extendió por cuatro años, era un aspecto importante que los economistas mencionaban como elemento central para disminuir la incertidumbre política que ha generado impacto en la economía. En general, pese al triunfo del “En contra”, los analistas consultados señalan que el proceso político que comenzó a fines de 2019 se cerrará por un plazo indeterminado, generando una disminución de la incertidumbre, al menos, de corto plazo.

Ahora bien, dentro de los expertos hay matices. Para algunos la opción “A favor” hubiese ayudado a una mayor disminución de la incerteza y a una agenda centrada en impulsar la economía. Sin embargo, para otros la victoria del “En contra” de todos modos tendrá un impacto relevante en dar más certidumbre.

Con respecto al gobierno, los economistas afirman que si bien puede salir algo fortalecido para reimpulsar sus principales reformas, como el pacto fiscal y la de pensiones, plantean que el foco del primero debe estar puesto en el crecimiento, ya que el escenario político para subir impuestos se ve muy complejo.

“Se reduce un foco de incertidumbre, pero era mejor -al menos en esta dimensión- la opción “A favor”, porque el cierre habría sido definitivo. Con el triunfo del “En contra” la reducción de la incertidumbre es solo transitoria”, sostiene el coordinador Macroeconómico de Clapes-UC, Hermann González.

El economista añade en su argumentación que “si bien es improbable que se retome el tema en los próximos dos años, nada impide que se reabra después y eso genera incertezas que son importantes, especialmente cuando nos referimos a proyectos de inversión de más largo plazo, de mayor envergadura, que son precisamente los que más aportan a la inversión, al crecimiento económico y a la generación de empleos”.

Otro que entrega su visión es el economista jefe de Bci, Sergio Lehmann, quien afirma que “el resultado del plebiscito logrará despejar parte de esa incertidumbre en la medida que los sectores que llamaron a votar “En contra” reafirmen con fuerza que el proceso constitucional ha concluido”. En ese sentido, enfatiza que “ese mensaje requiere de una perspectiva de largo plazo, así es que habrá que mirar con mayor atención la señal de los sectores más radicales que participan en el gobierno”.

Natalia Aránguiz, socia y gerenta de Estudios en Aurea Group, también considera que no se disipa del todo la incertidumbre. “Es importante entender que los inversionistas miran principalmente el largo plazo. Por tanto, es probable que el mayor impacto sea que éstos tendrán que asumir que el marco político chileno continuará bajo constante incertidumbre”.

El economista de Chile 21, Eugenio Rivera, entrega otro punto de vista. “El triunfo del “En Contra”, al cerrar el proceso constituyente, termina con la incertidumbre”, asegura categórico.

Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados, indica que “el oficialismo se ha comprometido a que no habrá un nuevo intento y eso disipará la incertidumbre, pero la economía chilena tiene un problema más de fondo y es que esta economía está estancada. Eso no se soluciona con este resultado, es una economía que tiene un problema mayor de inversión y empleo”.

Cesar Guzmán, gerente de macroeconomía del grupo Security apunta que “la incertidumbre se reduce desde el punto de vista respecto a que el proceso constituyente se acaba por algún tiempo, no obstante, el gobierno va a continuar bajo presión por un mayor gasto público, por lo que continuaría presionando por una reforma tributaria y de pensiones que en el mediano plazo presionaría al alza las tasas de interés”.

Las reformas del gobierno

Otra pregunta que estaba pendiente era si con este resultado las reformas del gobierno tomarán fuerza o seguirá siendo difícil su avance. Ante esta interrogante, los expertos afirman que sí podría tener un mayor impulso o un aire nuevo, pero no ven espacio para que la oposición entregue los votos para un alza de impuestos. Donde sí hay coincidencia, es que el foco debe estar puesto claramente en el crecimiento económico.

“La agenda procrecimiento debería ser el foco principal, dado los malos resultados económicos, pero lamentablemente es probable que resurja la propuesta de alza de impuestos y de la expropiación de los fondos de pensiones”, plantea el economista de LyD, Tomás Flores.

González sostiene que “un triunfo del “A favor” hubiese debilitado aún más la posición negociadora del gobierno. Con este triunfo del “En contra”, el gobierno tiene un respiro, pero la oposición golpeada será más difícil que entregue los votos, tanto para un alza de impuestos, como para un acuerdo en materia de pensiones, si este no incluye un componente mayoritario de capitalización individual”.

Para el economista, “hasta hoy el proceso de reformas estaba paralizado. A partir de mañana se retomará el debate, pero este resultado no cambiará la visión ni las prioridades de los partidos de oposición”.

Enfatiza que ahora los focos deberían estar en primer lugar “en retomar el crecimiento económico, atraer y agilizar la inversión, y en retomar la generación de empleos”. Asimismo, menciona como prioridad “sacar adelante una reforma de pensiones con foco en aumentar el ahorro, así como también evitar que se produzca una crisis en el sistema de salud”.

Lehmann puntualiza que “el énfasis del gobierno debe estar puesto en aquellas reformas donde se reconocen mayores consensos para avanzar. Esto es, fomentar la inversión, abordando los problemas con la permisología y promoviendo incentivos con foco en pymes. Es fundamental volver a poner los esfuerzos en recuperar el crecimiento”.

En cuanto a las reformas propiamente tal, Lehmann subraya que “el resultado del plebiscito es claro en señalar que la ciudadanía se inclina por consensos amplios. El pacto fiscal o de crecimiento tiene entonces buenas posibilidades de avanzar en aquellas temáticas en que se reconocen miradas comunes, como es la permisología, evasión y fomento de la inversión”. No obstante, en materia de alzas en la carga tributaria, dice que “ciertamente esa condición no se cumple”.

Y Aránguiz asevera que “dado el contexto económico, cualquier reforma tributaria que incremente el nivel de impuestos a las personas o empresas, carecería de toda lógica y sería perjudicial para el dinamismo de la economía. Además, dudo que alcanzaría los consensos necesarios”.

Para Rojas, pese a que se impuso el “En contra”, el gobierno tendrá que recalibrar el alcance que tendrá el pacto fiscal, ya que tiene que ser “más acotado”. A su juicio, el gobierno “no tiene más fuerza para avanzar en sus reformas”.

Otra mirada entrega Rivera: “El gobierno recibe un apoyo fuerte para buscar sacar adelante la reforma de pensiones, el pacto por el crecimiento y la reforma de la salud. Si la derecha no hace caso al mensaje que envió la ciudadanía y mantiene el rechazo incluso a conversar, se puede convertir en una derrota en las elecciones que vienen en los próximos dos años”.

Rivera menciona que “el gobierno debe concentrarse en recuperar la capacidad de crecimiento a través de la nueva estrategia de desarrollo basada en el impulso de la industria del litio, el hidrógeno verde, el cobre y, en general, el apoyo a la inversión, buscando orientar la economía total hacia una intensiva en conocimiento adecuado para enfrentar el cambio climático”. Plantea que “proyectos como la modernización del SEIA y el proyecto que hace eficiente la permisología deben ser parte central de las preocupaciones del gobierno”.

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