Las Fuerzas Armadas de Ucrania han sufrido hasta el día de hoy más de 444.000 bajas entre sus militares desde el inicio de los combates en febrero de 2022, anunció este martes el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú.

«Después del fracaso de la contraofensiva, los mandos militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania tratan de estabilizar la situación a cuenta de las reservas restantes y evitar el colapso del frente», resumió Shoigú, agregando que las tropas rusas no permiten que su adversario envíe refuerzos a las zonas de combate e impiden que contraataquen.

Desde el inicio de este año, las tropas ucranianas pierden cada día en promedio más de 800 personas y 120 unidades de armamento, incluyendo el extranjero, mientras que los militares rusos han liberado en este período «alrededor de 327 kilómetros cuadrados del territorio de las nuevas regiones de Rusia», afirmó el ministro.

En la última semana, las fuerzas rusas expulsaron a los soldados ucranianos de las localidades de Pobeda, Lástochkino y Sévernoye, situadas en la República Popular de Donetsk, detalló.

«Como resultado de las acciones decisivas y activas de nuestros militares se reduce el potencial de combate de las Fuerzas Armadas de Ucrania», concluyó Shoigú, quien sostuvo que la estrategia de EE.UU. «de contener a Rusia a cuenta de las vidas de los ucranianos y el apoyo militar y económico a gran escala al régimen de Kiev» está abocada al fracaso.

Las estimaciones del ministro de Defensa ruso distan drásticamente de las de la parte ucraniana. El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, declaró el domingo que «31.000 militares ucranianos murieron en esta guerra».

Por otro lado, ya en agosto varios funcionarios estadounidenses y un ex alto funcionario ucraniano comentaron a The New York Times que alrededor de 70.000 soldados ucranianos habían muerto para aquel entonces desde el inicio de las hostilidades. Según documentos filtrados del Pentágono, para febrero del año pasado Ucrania tuvo entre 124.500 y 131.000 bajas, 17.500 de ellas en combates.

EE.UU. genera «amenazas radiactivas, químicas y biológicas»

Además de brindar un balance de la situación en el frente, Shoigú también se ha pronunciado sobre EE.UU., al que responsabilizó de estar aumentando sus «capacidades nucleares en el territorio de los países europeos» y de estar incorporando «medios avanzados de lanzamiento de proyectiles nucleares». Según el ministro ruso, «a día de hoy, las acciones de Washington están provocando amenazas de carácter radiactivo, químico y biológico».

«EE.UU. ha creado una red de laboratorios biológicos para estudiar las propiedades de patógenos de una región determinada que pueden transmitirse a los humanos y causar pandemias. De las 330 instalaciones de ese tipo, unas 40 se encuentran en Ucrania», aseguró Shoigú.

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