Ya no es sólo el Tren de Aragua desde Venezuela o Los Pulpos de Perú. Hoy en Chile comenzó a operar la banda criminal más grande del continente.

Desde Brasil las autoridades chilenas recibieron un informe, en donde se habría establecido la conexión entre delincuentes chilenos y el Primer Comando de la Capital de Sao Paulo.

A los que saben sobre crimen organizado no es necesario explicarles qué es el PCC (Primer Comando de la Capital). A los que no, esta investigación exclusiva de Reportajes T13 saca a la luz, entre otras cosas, cómo opera la peligrosa banda.

Son los autores intelectuales y materiales del asalto más millonario de la historia de América Latina. 40 millones de dólares se llevaron desde las bodegas de una empresa de valores en Ciudad del Este, en Paraguay.

En una semana, y porque la cúpula así lo decidió, atacaron distintas comisarías en el Estado de Sao Paulo, utilizando bombas y armamento de guerra. En siete días asesinaron a 41 agentes de seguridad.

También habrían planificado el asesinato de un fiscal paraguayo, en tierras colombianas, a más de 7.000 kilómetros de distancia de donde tienen su base.

Primer Comando de la Capital: ¿Saben las autoridades de su posible presencia en Chile?

La respuesta es sí, por lo menos desde hace un par de años.

Tras allanamientos realizados en las cárceles de Sao Paulo, se incautaron teléfonos a miembros del comando, se revisaron y se encontraron conversaciones con números que parten con +569, es decir, chilenos.

La Fiscalía Brasilera plasmó la información en un informe y lo hizo llegar a territorio nacional, donde tuvieron la misión de ponerle nombre a los once contactos. Sólo se pudo establecer la identidad de seis de ellos: cinco chilenos y un ciudadano brasileño. Sólo uno de ellos, hasta ese entonces, era un hombre libre.

En el informe aparece Eduardo Ignacio Videla Martínez, quien tiene antecedentes por homicidio frustrado, tráfico y receptación. Cumple condena en la cárcel de Puente Alto.

También Álvaro Enrique Año Parada, condenado por homicidio simple y amenazas. Está recluido en Santiago Sur.

Pero además, una pareja que llamó la atención. Juan Nataly Santander, quien espera juicio por un homicidio calificado y otro frustrado, y su soldado número uno, el único brasileño de la lista, Lucas Leonardo De Oliveira Santos, oriundo de Sao Paulo, la cuna del PCC.

Hoy cumple condena por un asesinato en el que aceptó culpabilidad. Por orden de su jefe, le disparó en la cabeza a quien debía dinero por una pequeña transacción de drogas.

Celulares y la posibilidad de comunicarse con el exterior queda claro que tiene. Se jacta de, supuestamente, haber asaltado bancos y joyerías en Brasil, de supuestos botines y de conversaciones con compañeros de delito que le muestran el dinero que han obtenido en el último tiempo.

Lucas Leonardo De Oliveira Santos ha sido sancionado en la cárcel en múltiples ocasiones. Incluso estuvo detrás de un motín frustrado en la cárcel de Puente Alto. En su celda han encontrado estoques y teléfonos. Conexión con el mundo exterior ha tenido y sigue teniendo.

El asesinato por el que Juan Nataly Santander fue detenido ocurrió los primeros días del estallido social. El contexto es el saqueo a un supermercado en Pudahuel y su posterior incendio. Nataly Santander no robó televisores. Junto a otros sustrajo la caja fuerte del lugar y al momento de repartir el dinero no le gustó el trato. Mató a uno de sus cómplices y dejó sumamente graves a otros dos.

La investigación que se lleva en contra de ambos estableció que se conocen. Cuando Juan Nataly fue formalizado, su fiel soldado esperó afuera de la sala del centro de justicia donde se estaba realizando la audiencia. Incluso le dejó un número, a través del cual pudieron intervenirlo.

Son parte de los antecedentes de algunos de los delincuentes chilenos que supuestamente tendrían contacto con las altas esferas del Primer Comando de la Capital. Hay detalles de la investigación con respecto a esos vínculos que continúan siendo secretos.

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