Tras varias horas de polémica e intriga, Kate Middleton ha confesado en la mañana de este lunes 11 de marzo que es la autora de los retoques digitales de la fotografía que el palacio de Kensington publicaba el domingo con motivo del Día de la Madre. Si bien se pretendía que la instantánea fuera su gran reaparición tras dos meses ‘desaparecida’ después de realizarse una cirugía abdominal a comienzos de enero, el resultado ha sido totalmente el contrario. No solo no se han puesto punto final a los rumores sobre su estado de salud, sino que estos han aumentado.

Como consecuencia, la Casa Real británica está recibiendo una gran presión para que se publique la fotografía original de la princesa de Gales y sus hijos, y es que se ha entendido que si Kate ha querido manipular digitalmente el retrato es porque habría algo que ‘esconder’.

“Como muchos fotógrafos aficionados, de vez en cuando experimento con la edición. Quería expresar mis disculpas por cualquier confusión que haya causado la fotografía familiar que compartimos ayer. Espero que todos los que celebran hayan tenido un muy feliz Día de la Madre”, escribió Middleton en este comunicado, entonando así el mea culpa.

Sobre los retoques que hay en la fotografía, medios británicos como Daily Mail, con ayuda de expertos en edición, no han tardado en realizar detalladas listas sobre las modificaciones que se pueden encontrar en la imagen y que no son pocas.

Empezando por la parte superior de la imagen se puede ver que el brazo derecho de George el borde del jersey parece artificial; que la parte superior del pelo de Kate está un tanto borroso y que el cabello de su hija termina abruptamente en el hombro derecho. Un poco más abajo se puede apreciar que la mano derecha de Kate está borrosa, pero no el jersey de su hijo, en el que se apoya. Además, la cremallera de la princesa de Gales está más a la izquierda de lo que debería y el pelo de Charlotte sigue teniendo una forma extraña en las puntas.

Kate Middleton junto a sus hijos en una imagen compartida en el perfil oficial de los príncipes de Gales. (instagram.com/princeandprincessofwales)

En Charlotte se pueden encontrar tres detalles más que son curiosos: un espacio hueco en su mano donde debería estar la manga, una esquina demasiado artificial en el borde de su falda y una rodilla en un ángulo poco natural. Por su parte, el príncipe Louis tiene el pulgar derecho borroso y su índice termina abruptamente. En cuanto al entorno, lo que más llama la atención es el muro sobre el que está el hijo pequeño de Kate, pues los bordes están distorsionados en varios puntos.

También se han conocido datos sobre cómo fue hecha la fotografía, cuyo autor es el príncipe Guillermo. El medio Sky News la ha analizado al detalle a través de sus metadatos y ha concluido que el archivo se hizo con una Canon 5D mark IV, cuyo precio supera los 3.000 euros en la página oficial de la marca, y con un objetivo Canon de 50 mm, valorado en unos 1.500 euros. Además, la fotografía se editó con el programa Adobe Photoshop, que fue usado en un ordenador Mac.

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