La viuda del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, secuestrado y hallado muerto en Chile el pasado 21 de febrero, decidió contar su versión de los hechos y como ocurrió el crimen contra su esposo.

En conversación con La Segunda, Josemarghy Castillo relató que tenía menos de 25 años cuando conoció al exteniente venezolano, y que fue en Táchira donde se casaron, cuando él formaba parte de un batallón en dicho lugar. Al poco tiempo, quedó embarazada y comenzaron a planificar tener su propio hogar. Aunque fue ahí cuando -en 2017- la sorprendió el arresto de su marido de la mano del régimen de Nicolás Maduro.

Fue ahí que Ojeda salió por Colombia para llegar a Perú y luego establecerse en Chile junto con su esposa.

«Nos movilizamos en bus hasta Arica y le solicitamos a la PDI el refugio y después de explicarlo todo, nos dejaron pasar», contó.

Asimismo, relató que una vez que llegó a Chile, fueron recibidos por una cuñada en Santiago y a los meses recibieron una visa temporaria. De manera paralela, él comenzó a vender agua en la comuna de Independencia y helado. De hecho, fue conocido como el «Rey del Cubo».

Además, antes de la pandemia, fueron a Quillota, región de Valparaíso, a trabajar en las cosechas. También trabajó en construcción, ventas, y otros emprendimientos hasta el día del secuestro.

El día del secuestro

Castillo relató que a las 3 de las mañana, estaban acostados cuando repentinamente sintieron golpes en la puerta. «Mi esposo tenía pesadillas así, pero ahora era verdad», añadió.

«Cuando me levanté, ya mi esposo estaba con él (uno de los secuestradores). Me demoré tanto en reaccionar que cuando salgo de la habitación ya a mi esposo lo tenían agarrado», recordó.

«Como estaban las luces apagadas, logro ver a tres personas y a mi esposo. Lo tenían en el piso, con las manos hacia atrás. Mi hijo y yo comenzamos a gritar», añadió.

«Gritaba ‘¡no!, ¡no!, ¡no!’ y le daba golpes a la pared fuera de la habitación (…) el más grande (de los secuestradores) me apunta en la cabeza y me dice «cállate», fue la única palabra de esas personas, porque yo estaba gritando muchísimo y los vecinos se despertaron y comenzaron a llamar a la recepción», afirmó.

Posteriormente, Josemarghy contó que «un vecino abre la puerta de su departamento, se asoma, pregunta qué estaba pasando y le gritan ¡PDI!, ¡PDI! Yo de adentro les grito ¡No son PDI! (…) Me cambio de ropa para poder bajar (a la recepción) y ya se lo habían llevado, no pude hacer nada».

Hallazgo del cuerpo de Ronald Ojeda

La viuda del exmilitar venezolano contó que el día del hallazgo de su cuerpo, «me llamó una persona de la PDI, me dijo que ‘va a salir una noticia, quiero que te quedes tranquila porque no es'».

Sin embargo, con el paso de las horas, recibió un nuevo llamado, esta vez de la FIscalía, diciendo que «‘necesitamos ADN’, ‘qué raro’, ‘es que necesitamos descartar’. Se le tomó una muestra a mi cuñada, buscaron ADN de mi esposo y al poco tiempo llegan de nuevo a decirme que sí era él».

«No podía creerlo y no puedo creer que se hayan demorado tanto en esto y que simplemente hayan encontrado su cuerpo por una llamada anónima», lamentó.

Castillo criticó la forma en que se realizó la búsqueda y la extracción del cuerpo: «veo en la TV que metieron una excavadora gigante, ¡por Dios! Como puedo saber si se hizo el trabajo correctamente. No he visto fotos y videos, y se demoraron en mostrármelo. Siento y sé que tenía el derecho a ver su cuerpo antes de manipularlo».

Críticas a las autoridades y posible futuro fuera de Chile

La viuda de Ronald Ojeda afirma que tras lo ocurrido, está pensando en salir de Chile más adelante. «Aún no tengo nada planificado, pero a Venezuela sería absurdo. Si ni siquiera estoy segura en Chile, No sé qué pasará mañana conmigo».

«Aquí no hubo protección. Estas personas que nos atacaron estuvieron quizá cuanto tiempo investigando nuestra vida, nuestra rutina. Ya nos conocen», apuntó.

«Vine a Chile a tener protección para que mi familia estuviera unida y no fue así», criticó.

Finalmente, acusó que «en Chile se han violado principios de no devolución, confidencialidad, a no notificación consular y para la muestra, tenemos la firma del convenio del subsecretario Manuel Monsalve con la dictadura venezolana y por qué no le pide la información a la Interpol en vez de firmar eso. Quieren atrapar personas que solamente quieren la libertad del país y no sé si el día de mañana tenga que salir corriendo, porque en Chile no estoy segura».

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