Un grupo de enfermeras se aseguró de proteger a los recién nacidos de un hospital en medio del fuerte sismo que sacudió Taiwán el miércoles. Una cámara de seguridad captó a cuatro miembros del personal de la unidad de maternidad luchando por mantener las cunas quietas mientras el edificio temblaba y con la preocupación de que las ventanas pudieran romperse y herir a los bebés.

/psg