El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció este martes la detención del poderoso exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, vinculado a una trama de corrupción que llevó a un millonario desfalco dentro de la petrolera estatal PDVSA.

“Hemos logrado que se develara la participación directa y la consecuente detención” de Tareck El Aissami, ex ministro de Petróleo, “detenido para ser presentado e imputado por el Ministerio Público en las próximas horas”, informó Saab en una declaración a la prensa.

El Aissami, de 49 años y sancionado por Estados Unidos, fue hombre de confianza del presidente Nicolás Maduro, de quien fue vicepresidente (2017-2018), y de su antecesor, el difunto líder Hugo Chávez. Asumió en el Ministerio de Petróleo en abril de 2020 en plena pandemia del coronavirus para llevar adelante una “reestructuración”, según su nombramiento.

Así, retomó operaciones con petroleras extranjeras como la estadounidense Chevron, en medio de un proceso de flexibilización de las sanciones de Washington.

Dimitió el 20 de marzo de 2023 tras el anuncio de investigaciones judiciales por una trama vinculada con la venta de crudo a través de criptoactivos, con el objetivo de “apoyar, acompañar y respaldar totalmente este proceso”. Sin embargo, desde entonces, no volvió a aparecer en público ni en redes sociales.

El fiscal mostró una foto del momento de su arresto: el ex zar petrolero aparece esposado en camiseta y mono deportivo, escoltado por dos funcionarios con el rostro cubierto.

También, bajo los mismos cargos de traición, apropiación o distracción de patrimonio público y legitimación de capitales, basados en la declaración de por lo menos cinco testigos “de oro”, anunció la captura de Simón Alejandro Zerpa, ex ministro de Economía, y Samark José López, un empresario acusado de lavado de dinero y capitales.

“Estas personas utilizaban lo más moderno en lo que sería el sistema financiero, que son las monedas digitales (…) Una de las fases más mafiosas, criminales, de cómo se dio este móvil es el uso de la tecnología digital financiera para encubrir el delito, para no ser captado, para no ser ubicado”, comenzó explicando sobre la trama antes de agregar que, según “un testigo (…), El Aissami asignaba de manera directa los envíos de crudo y se valían de empresas de maletín y criptos para manejar el dinero a su antojo”.

“Usaban sus cargos para realizar operaciones petroleras ilegales” mediante “la asignación de cargas de crudo a la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y a particulares, sin ningún tipo de control administrativo ni garantías, incumpliendo con las normativas de contratación de PDVSA. Al comercializar este crudo asignado ilegalmente se incumplió con los pagos correspondientes”, continuó.

Según constató la agencia Reuters de documentos de la compañía a los que accedió, la suma total de estas facturas potencialmente irrecuperables asciende a por lo menos 3.600 millones de dólares.

Es por ello que apuntó contra las partes implicadas en este esquema, a las que definió como “mafias enquistadas, obviamente, en la administración pública (…)” y las acusó de tener conexión con “un eje Miami Washington”.

“No me cabe la menor duda que ellos tenían vinculaciones con el eje Miami-Washington para destruir la economía del país… El elemento de mayor peso que está detrás de todo esto es Estados Unidos. El castigo debe ser implacable. Hemos cumplido con el pueblo de Venezuela”, sentenció.

La venta de crudo a través de criptoactivos fue una apuesta del régimen de Caracas para eludir las sanciones financieras impuestas por Washington contra Venezuela, que tiene las mayores reservas petroleras del mundo – 297.000 millones de barriles-.

No obstante, Saab acusó a este grupo de otro delito en paralelo: coordinar una red de prostitución.

“Tenían, para ejecutar estos lavados de dinero y legitimación de capitales, una red de prostitución; yo la llamé en su momento ‘Las Muñecas de la Mafia’. Este grupo tiene una obsesión por imitar, en forma y contenido, a los carteles de las mafias de las teleseries… querían parecerse a ellas y tenían su ‘Muñecas de la Mafia’ prepago, de la más vil calaña, para fomentar de manera sistemática este tipo de delito”, sostuvo.

Sumó que de este esquema participaban “jóvenes, incluso de nacionalidad venezolana, y extranjeras” e inclusive especificó que “la prepago preferida de Tareck El Assami es Ely Jeims -su nombre real, Elizabeth Yépez-” quien “huyó a Estados Unidos” antes de que la Fiscalía “anunciara los hallazgos de la primera fase” y “allá vive tranquila”. Del resto, muchas están detenidas y, otras, prófugas.

En la primera etapa de las investigaciones de la causa, hace un año, fueron arrestados 61 funcionarios, políticos y empresarios tras un desfalco de más de 15.000 millones de dólares, según informes de prensa. Ahora, en la segunda fase, ya han sido aprehendidas medio centenar de personas -todas ellas imputadas-, mientras que las investigaciones continúan abiertas y no se descartan futuras acciones.

“En este caso no han pasado ni tres, ni cuatro, ni ocho años. Las investigaciones nunca dejaron de ser serias (…) La Justicia siempre está trabajando (…) Estos canallas tendrán sanción ejemplar”, concluyó.

De todas formas, la corrupción en PDVSA no es una sorpresa en Venezuela ya que, desde hace años, la compañía es objeto de numerosas investigaciones judiciales.

Rafael Ramírez, muy próximo al difunto Chávez, fue acusado de corrupción durante su gestión como ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, todo entre 2002 y 2014, y está prófugo en Italia.

Asimismo, fueron detenidos otros dos titulares de la cartera, Eulogio del Pino y Nelson Martínez, aunque Martínez falleció bajo custodia.

(Con información de AFP, EFE, AP y Reuters)

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