Un nuevo antecedente pondría en duda la versión que entregó el Ejército sobre los últimos minutos de vida del conscripto Franco Vargas, fallecido luego de una cuestionada marcha en Putre, hace poco más de una semana.

En medio de las graves denuncias de maltrato que habría sufrido el joven de 19 años, el general de Ejército, Rodrigo Pino, aseguró hace unos días que, tras manifestar que “se sentía mal”, Vargas fue evacuado a un puesto de atención en Pacollo. Al empeorar, “fue rápidamente trasladado al Cesfam de Putre y, de acuerdo a los antecedentes que figuran, el soldado llegó vivo al Cesfam”, afirmó el uniformado.

Agregó que “mientras esperaban la llegada del médico de urgencia, el soldado se le habría generado un paro cardiorespiratorio”. Indicó que cuando llegó el médico intentagan reanimarlo, pero “lamentablemente se constató su muerte”.

Sin embargo, en el Cesfam tienen un relato distinto: aseguraron que Vargas llegó sin signos vitales al establecimiento. Así lo indicó el director del recinto de salud, Aldo Rivera, en una sesión de concejo municipal, celebrada este lunes.

“A las 06:52 horas se recibe a un paciente sin previo aviso, se recibe a un conscripto que venía trasladado en un vehículo militarSe constata que esta persona venía sin signos vitales ni tampoco con respuesta a estímulos ni verbales ni físicos”, aseguró.

“Se llama al médico de turno para realizar la reanimación correspondiente. Después de seis ciclos de reanimación cardiopulmonar, el médico de turno procede a declarar el fallecimiento del conscripto. En esas circunstancias fue la atención del Cesfam”, detalló.

Rivera explicó que una vez que se constata la falta de signos vitales, “se procede a realizar inmediatamente las maniobras de reanimación mientras se llama al médico”.

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