Esta mañana, el equipo de WikiLeaks criticó duramente al Presidente Gabriel Boric por no haberse reunido con ellos ni apoyado a Julian Assange, fundador del medio de comunicación y organización que reveló miles de documentos secretos de Estados Unidos y su rol en la guerra de Afganistán, Irán, entre otros temas.

El equipo -conformado por el editor jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafsonn, el embajador del medio Joseph Farrell, la abogada de Assange Jennifer Robinson y la coordinadora de la campaña por la libertad de Assange en America Latina y el Caribe, Daniela Lepín– viajaron hasta Chile para asistir al Día Mundial de la Libertad de Prensa, reunirse con autoridades y finalizar esta campaña por América Latina.

Si bien, el pasado miércoles la abogada pidió al Presidente Boric que interceda por el periodista australiano, quien el próximo 20 de mayo deberá presentarse en el Tribunal Superior de Londres para definir sobre el futuro de su extradición en Estados Unidos, que, de hacerse efectiva, significaría el traslado de Assange a Virginia, lugar donde arriesga 175 años de prisión o pena de muerte.

Esta petición fue apoyada por diferentes presidentes en Latinoamérica, específicamente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Honduras y México. Sin embargo, Chile fue el único país que no respondió.

“La esperanza era que Chile se uniera a los otros presidentes”

Hrafsonn, expresó que “mientras Chile coorganiza un evento sobre la libertad de prensa, es desconcertante que se ignore el caso de Assange, quien enfrenta una década y media de encarcelamiento por exponer información de interés global. La esperanza era que Chile se uniera a los otros presidentes latinoamericanos de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Honduras y México, quienes han apoyado públicamente a WikiLeaks y respaldan la posición del gobierno australiano de que el caso contra Assange debería abandonarse por completo y estas palabras han hecho eco en Estados Unidos”.

Por otro lado, Lepín, quien también es asesora política de la organización Courage Foundation -creada por Assange y Edward Snowden– indicó que las reuniones sostenidas “fueron fructíferas; los senadores y diputados comprendieron el sentido de urgencia de este caso ante la audiencia que se acerca. También entendieron que la persecución a Assange busca sentar un precedente que discipline a todos los periodistas para que, por ningún motivo, se atrevan a publicar información poco conveniente para los estados. Es lamentable que un jefe de Estado no comprenda que respaldar las gestiones del gobierno australiano podría ser decisivo. Esto, en mi opinión, refuerza la tesis de que Chile es un país que está altamente disminuido en el plano internacional”.

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