El Arzobispo de Santiago, monseñor Fernando Chomali, se refirió la mañana de hoy martes al proyecto de ley aborto legal anunciado por el Presidente Gabriel Boric durante su tercera Cuenta Pública.

En conversación con Mirada Política, de EmolTV, monseñor aseguró al respecto que «no me sorprendió» el anuncio del Mandatario. Esto, ya que «todo su sector hace mucho tiempo que están promoviendo el aborto libre y, por lo tanto, forma parte de su programa político y él tiene derecho a plantearlo y yo tengo derecho a plantear mi mirada».

En ese sentido, enfatizó que «así se va construyendo una sociedad donde nos escuchamos atentamente y donde espero que la razón prevalezca por sobre la pasión, porque estos temas hay que sacarlos de lo sentimental y llevarlos a las grandes preguntas: qué significaría legalizar el aborto en Chile».

«Es un debate que suscita, sin lugar a duda, mucha pasión, porque al final es un debate cultural que toma lo científico, que toma aspectos filosóficos y por supuesto también aspectos teológicos y va a empezar a a despejar algunas cosas al respecto y ahí se va a tener que centrar el debate», añadió.

También abordó las palabras para la ministra de la Mujer, Antonia Orellana. Una vez que el Mandatario anunció la presentación de la iniciativa, a través de su red social de X, el prelado rechazó la idea y sostuvo que las sociedades que promueven aquello- y también la eutanasia-, son «humanamente pobres, frías y muy individualistas». La secretaria de Estado dijo en conversación con CNN que «la voz del arzobispo es una más de las que conviven en nuestra sociedad».

«La ministra tiene razón cuando dice que yo soy una voz más. Pero pienso que el ethos católico, el ethos cristiano de la sociedad chilena está arraigado en convicciones muy concretas, como por ejemplo, el amor a la vida, la solidaridad, y también en la justicia», agregó.

Transparentó que «no tengo ninguna pretensión» e indicó que «el pueblo chileno ama la vida, conoce testimonio de personas que sacan adelante a sus hijos con mucha dificultad y también los testimonios de organizaciones que ayudan a mujeres que viven situaciones muy dramáticas. Por lo tanto, ella está bien lo que dice, (…) pero pienso que lo determinante va a ser el sentir del pueblo chileno, y eso es donde se manifiesta en las urnas, y donde se manifiesta también en los ámbitos legislativos».

Consultado sobre el cambio del concepto de aborto libre a legal y si ello a su juicio representa alguna diferenciación entre ambas ideas, el prelado respondió: «Absolutamente no». «La tortura es tortura, póngale el nombre que le ponga; la tortura legal siempre va a ser un acto inmoral y el aborto siempre va a ser un acto inmoral, porque atenta contra la vida de un ser humano inocente», expuso.

Concluyó que «son matices lingüísticos para poder aminorar de alguna manera el impacto» del acto, pero «el aborto es la eliminación deliberada de un ser humano inocente».

También afirmó que el aborto «va contra los principios básicos de cualquier convivencia, sobre todo la más inclusiva: se excluye a las personas que justamente son las más débiles, ya sea en el vientre materno o en la cama de un enfermo. Uno esperaría que todos pusiéramos lo mejor de nosotros mismos para cuidarlos».

También señaló que «por primera vez con claridad y sin ambigüedades se sabe lo que estamos discutiendo, porque cuando hablaron del aborto entre causales -de las cuales yo no estoy de acuerdo- se decía que ese era el tema, los tres causales, que no era el aborto libre, yo siempre dije que ese no era el debate y ahora el Presidente lo ha sincerado y creo que eso es muy bueno para el país».

«Poder hablar con claridad, sin violencia, un diálogo fecundo escuchando a los libros de embriología, creo que es lo más importante, escuchando a la ciencia y haciéndose preguntas fundamentales respecto de qué significa cuando hablamos de un país inclusivo», complementó.

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