La economía de Estados Unidos creó menos empleos de los esperados en junio. En lo que constituye un dato clave para la próxima decisión de tasas de la Reserva Federal (Fed), que ya ha anunciado previamente que espera retomar los aumentos tras la pausa realizada el mes pasado, el Departamento del Trabajo reportó este viernes que el número de nóminas no agrícolas creció en 209.000.

Así el número de nuevos puestos de trabajo fue inferior los 230.000 a los que esperaba el mercado y el dato de mayo, cuya cifra fue revisada a la baja a 306.000 desde los 339.000 reportados inicialmente.

Sin embargo, la tasa de desocupación bajó a 3,6% desde el 3,7% del mes previo y fue menor al 3,7% que pronosticaban los analistas.

El ingreso promedio por hora creció 0,4% en junio, manteniendo el mismo nivel de aumento que en mayo, mientras que los salarios anotaron un incremento interanual de 4,4%, también igualando el avance de mayo.

El crecimiento salarial anual sigue siendo demasiado elevado para ser coherente con el objetivo de inflación del 2% de la Fed, por lo que analistas prevén que el banco central estadounidense efectivamente reanudará las alzas en las tasas de interés.

Sectores

Mientras las industrias mejor pagadas, como la tecnológica y la financiera, están elimando trabajadores, sectores como el ocio y la hotelería, así como la enseñanza pública local, siguen recuperándose tras perder empleados y experimentar jubilaciones aceleradas durante la pandemia del Covid-19.

Las empresas también están acumulando trabajadores, un legado de la grave escasez de mano de obra experimentada cuando la economía se recuperó de la recesión del Covid-19 en 2021 y principios de 2022.

Pero algunos economistas sostienen que el acaparamiento de trabajadores está ocultando la debilidad de la economía, apuntando a la productividad que se desplomó en el primer trimestre.

También señalaron que, aunque el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) fue sólido en el primer trimestre, un indicador alternativo, la Renta Interna Bruta, se ha contraído durante dos trimestres consecutivos.

Aunque por ahora las empresas se contentan con seguir acumulando trabajadores, esto podría cambiar cuando la desaceleración del consumo empiece a mermar las utilidades, según los economistas, que prevén despidos importantes.

También preocupa que la desaceleración del crecimiento salarial, impulsada por la pérdida de empleos bien pagados en los sectores tecnológico y financiero, entre otros, presagie un menor gasto de los consumidores, principal ancla de la economía.

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