Hasta la comisión de Hacienda del Senado llegó la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, para exponer el nuevo escenario macroeconómico delineado en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo difundido esta mañana.

«Sin duda estamos ante circunstancias desafiantes. El momento que vive la economía chilena es complejo y el entorno global suma desafíos adicionales», dijo Costa, considerando que, en lo grueso, el ente rector prevé una mejora en las perspectivas de crecimiento para este año, pero a su vez advierte sobre una mayor persistencia inflacionaria.

De hecho, a propósito de la escalada de precios, la autoridad mencionó que esta «sigue siendo un problema complejo y de alto» -en el IPoM publicado hoy incluso se anticipa que la inflación finalizará este ejercicio en 4,6% anual, cifra superior al 3,7% estimado en el informe previo-.

«La inflación introduce riesgos, distorsiona la información que contienen los precios, con lo cual se afecta la inversión, el crecimiento y el empleo. No es posible contemplar crecimiento sostenido del empleo y la actividad si la inflación no se mantiene controlada. De ahí que sea una tarea irrenunciable lograr que la inflación vuelva a la meta de 3%», acotó.

Y aseguró que «más allá de que la inflación total vaya en una tendencia decreciente y pronto vuelva a cifras de un dígito, eso no significa que el problema esté resuelto. La convergencia de la inflación a 3% aún no se ha consolidado y mientras siga en niveles por sobre esa cifra la tarea del Banco Central no estará completa».

Junto con ello, Costa reiteró que las razones detrás del desborde inflacionario siguen siendo las mismas que las señaladas en IPoM anteriores, como «el excesivo aumento del gasto que ocasionó la liquidación de los ahorros previsionales y las transferencias fiscales universales. Se sumaron la pandemia y sus secuelas a nivel local y en las cadenas productivas globales y los efectos de la guerra en Ucrania».

La titular del ente rector sostuvo que «mientras no logremos completar el ajuste de la economía, la inflación no bajará. ¿Significa esto que al Banco Central no le preocupa que haya un bajo crecimiento o aumente el desempleo y solo se preocupe de la inflación? Muy por el contrario. La política monetaria se orienta siempre a la consecución de una inflación baja y estable, lo que se logra atenuando los ciclos económicos, de forma que la economía pueda sostener un crecimiento sin generar presiones sobre los precios en ninguna dirección».

En esa línea, recalcó que «no es posible afirmar que un escenario de mayor deterioro externo no pueda darse -considerando las turbulencias que han enfrentado los mercados globales en las últimas semanas tras el colapso de Silicon Valley Bank (SVB) en Estados Unidos-. Por lo mismo, debemos estar preparados para enfrentarlo y mitigar sus impactos».

«Tener una economía sana y sin desbalances significativos es clave para esto, pues nos ofrece mayor espacio de política para enfrentar escenarios adversos. Por lo mismo, reducir el exceso de gasto y lograr que la inflación vuelva a la meta de 3% es prioritario si queremos que nuestra economía logré soportar adecuadamente los efectos de un deterioro significativo del escenario externo», aseveró.

Escenario externo

En relación a las turbulencias en la banca global, Costa manifestó que se trata de riesgos que se han hecho presente ante un proceso de alzas de tasas de interés en el mundo desarrollado. «Las dudas sobre la situación financiera de algunos bancos en Estados Unidos abrieron un canal de incertidumbre significativo. Por ahora, sus impactos se han contenido», indicó.

De hecho, apuntó que «el escenario central de este Informe considera que habrá efectos en el crecimiento del mundo desarrollado y esto tendrá repercusiones en nuestra economía. Pero son impactos de una magnitud bastante menor comparados con episodios como la crisis financiera global de 2008».

Mirando el caso de Chile, declaró que «el sistema bancario chileno está sometido a una regulación y supervisión adecuada, las que hacen muy difícil que se produzcan situaciones como las que detonaron el actual episodio de incertidumbre en la banca internacional».

«Esto no implica que la economía chilena, incluido el sistema bancario, esté inmune ante un mayor deterioro del escenario externo. Tal como reconocemos en los escenarios de sensibilidad y de riesgo de este IPoM, esa es una opción posible y sus implicancias en la economía deben ser monitoreadas cuidadosamente», añadió.

Mercado de capitales

Finalmente, ante este escenario y una eventual nueva discusión de retiros previsionales, Costa zanjó que «una adecuada mitigación de los efectos adversos de un shock externo también requiere de un mercado de capitales local profundo. Por lo mismo, es muy importante que logremos recuperar los amortiguadores que en el pasado nos han permitido mitigar los shocks externos. La estabilidad macroeconómica es uno de ellos».

«La profundidad del mercado de capitales, afectada en los últimos años por los retiros de fondos previsionales, es otro. No volver a debilitar este amortiguador es muy relevante», cerró la presidenta del instituto emisor.

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