Cuando se piensa en destinos mexicanos asociados a celebridades, los nombres suelen repetirse: Los Cabos, Cancún, Acapulco y, más recientemente, la Ciudad de México. Sin embargo, el mapa del turismo de alto perfil parece estar experimentando un desplazamiento. En 2025, Jalisco comenzó a consolidarse como una alternativa cada vez más atractiva para figuras del espectáculo, una tendencia que podría profundizarse en 2026, considerando que Guadalajara será una de las sedes del Mundial de Fútbol Masculino.
El cambio no es casual. A lo largo de 2025, el estado ofreció una combinación difícil de igualar: conectividad internacional, diversidad de paisajes, oferta cultural y un perfil que equilibra visibilidad con discreción. Destinos como Puerto Vallarta y Costalegre concentraron buena parte de estas visitas, transformándose en refugios donde las celebridades encontraron descanso, privacidad y escenarios naturales que, aunque presentes en redes sociales, muchas veces escaparon al foco mediático tradicional.
Durante ese año, varias figuras del espectáculo nacional fueron vistas en distintos puntos de Jalisco. Karla Souza, Diego Boneta, Carín León, Alejandro Fernández, Camila Sodi, Aarón Díaz y Erick Rubín llegaron por razones diversas, que incluyeron vacaciones, compromisos laborales y participación en actividades culturales y festivales, reforzando la imagen del estado como un polo multifacético.
El interés no se limitó al ámbito local. Jalisco también recibió a celebridades internacionales, entre ellas Emma Watson, Demi Lovato, Jennifer Coolidge, Alexandra de Hannover y Belinda Carlisle. Sus visitas, algunas públicas y otras marcadas por la discreción, contribuyeron a posicionar al estado como un destino atractivo más allá del turismo masivo, capaz de ofrecer experiencias personalizadas y alejadas del ruido.
A este escenario se sumó la intensa agenda musical de 2025. Artistas como Shakira, Katy Perry, Kylie Minogue, Rauw Alejandro, Maluma, Chayanne, Fito Páez y Caifanes no solo pasaron por los escenarios. Muchos aprovecharon su estadía para recorrer Guadalajara y explorar otros municipios, ampliando el impacto de sus visitas más allá de los conciertos.
El fenómeno también tuvo una traducción concreta en cifras. Durante 2025, Jalisco superó los 33 millones de visitantes y sostuvo una curva de crecimiento turístico constante. Municipios del interior como Mazamitla, Ajijic, Lagos de Moreno y San Sebastián del Oeste registraron alzas relevantes, mientras que Puerto Vallarta mantuvo números sólidos sin mostrar retrocesos.
La temporada de vacaciones de invierno terminó de confirmar la tendencia. Cerca de 1,6 millones de turistas llegaron al estado en ese periodo, con incrementos tanto en flujo de visitantes como en derrama económica. La mayor cantidad de vuelos directos desde Canadá y Estados Unidos, sumada a las celebraciones de fin de año, permitió que Jalisco cerrara 2025 con cifras robustas y con un posicionamiento que anticipa un 2026 aún más visible en el escenario internacional.



