La noche de este sábado se emitió un nuevo capítulo de Only Friends por las pantallas de Mega, espacio conducido por José Antonio Neme que volvió a apoyarse en la farándula como motor narrativo. Entre los invitados figuró Catalina Pulido, quien terminó protagonizando uno de los momentos más comentados del programa tras ser enfrentada a una pregunta tan directa como inesperada por parte de la producción.
La interpelación apuntó a un antiguo y apasionado encuentro con Gustavo Cerati, histórico líder de Soda Stereo, fallecido en 2014 tras permanecer varios años en coma. La pregunta fue explícita: “¿Fue solo una noche de pasión o hubo otros encuentros?”. Pulido, visiblemente incómoda, intentó inicialmente cerrar el tema con una respuesta escueta. “Lo encuentro un poco patético, ya no está, fue un touch and go”, señaló, buscando restarle dramatismo y profundidad al episodio. Sin embargo, la insistencia en el estudio terminó empujándola a entregar más antecedentes.
Según relató la actriz, el episodio ocurrió un año antes de que el músico argentino sufriera el accidente cerebrovascular que marcaría el final de su carrera pública. El contexto fue laboral: “Hice una campaña publicitaria con Charly García y con Gustavo; él lanzó una colección de esta marca y fuimos al lanzamiento”, explicó, situando el origen del vínculo en un entorno profesional que derivó, con el correr de la noche, en algo distinto.
Un episodio acotado en el tiempo
Pulido fue enfática en delimitar el alcance de la relación. Tras el evento, el grupo decidió continuar la velada en un restaurante, instancia en la que pudo compartir de manera más cercana con Cerati. “Me tocó al lado de Gustavo, hicimos un match increíble”, relató. En medio del relato, Jordi Castell interrumpió para aclarar un punto clave: si el músico estaba separado de Cecilia Amenábar en ese momento. La opinóloga aseguró que sí.
El relato avanzó hacia su punto más íntimo cuando detalló que, posteriormente, se trasladaron a la habitación del hotel del artista. “Finalmente nos fuimos de fiesta a la pieza del hotel de Gustavo Cerati”, comentó. Cuando la noche parecía concluir y ella se preparaba para retirarse, el músico le pidió que se quedara. “Me agarra y me dice ‘quédate’. Yo le dije ‘a ver, lo voy a pensar’, y ahí me quedé un rato”, explicó, sin entrar en mayores descripciones.
Pulido cerró su testimonio con un episodio posterior que añadió una cuota de tensión al relato. Tiempo después, Cerati regresó a Chile para ofrecer un concierto. La actriz aseguró que estaba lista para asistir, pero recibió una llamada informándole que tenía prohibido el ingreso al recital, decisión que —según indicó— habría sido solicitada por la nueva pareja del músico. Un desenlace que, más allá del morbo televisivo, dejó en evidencia cómo una anécdota privada puede transformarse, años después, en material de espectáculo.



