La capital ha dejado atrás, al menos por ahora, la sensación plenamente veraniega que dominaba hasta hace pocos días. Este domingo, un fenómeno meteorológico poco frecuente para la estación sorprendió a buena parte de los santiaguinos: lluvias de intensidad inusual en pleno verano, acompañadas de descargas eléctricas y truenos que no solo rompieron la monotonía climática, sino que incluso provocaron temor en algunos sectores de la población. Un episodio atípico que recordó que, incluso en los meses más cálidos, la atmósfera puede alterar bruscamente el guion previsto.
Chubascos antes del regreso del calor
El cambio de escenario ya está en desarrollo. Durante la tarde, la nubosidad dominará el cielo y el ambiente seguirá siendo más propio de la primavera que del verano pleno. Las temperaturas máximas se moverán entre los 25 y 26 °C en el centro de Santiago, mientras que en sectores del poniente la sensación térmica podría ser aún más fresca. Sin embargo, la transición no estará exenta de sorpresas. Durante la noche, la presencia de una baja segregada abre la posibilidad de chubascos y tormentas aisladas en la Región Metropolitana. No se trata de un evento generalizado, pero sí lo suficientemente significativo como para que algunos sectores enfrenten una madrugada con lluvias puntuales y actividad eléctrica.
Lunes 26: últimas precipitaciones y una tarde de respiro
¿Persistirán las lluvias? En las primeras horas del lunes 26 aún podrían registrarse precipitaciones débiles, especialmente hacia el oriente de la Región Metropolitana, la precordillera y la cordillera. Los montos acumulados se estiman entre 5 y 8 milímetros, cerrando así el capítulo más inestable del episodio. Posteriormente, el panorama cambiará con rapidez: durante la tarde, el cielo tenderá a despejarse y las temperaturas máximas ascenderán a valores entre 25 y 27 °C en gran parte de la cuenca. En comunas tradicionalmente más cálidas, como Colina y Paine, los termómetros podrían alcanzar los 28 °C. El resultado será un lunes de carácter amable, luminoso y con un marcado tono primaveral.
Martes 27: el calor regresa de forma gradual
Con el avance de la semana, las altas presiones retomarán el control atmosférico, impulsando un aumento progresivo de las temperaturas. El martes 27, las máximas podrían llegar a los 31 °C en comunas como Buin, Lampa y Tiltil. En la mayor parte de Santiago, los registros se situarán en torno a los 29 °C, con posibilidades de bordear los 30 °C en el centro. El verano comienza así a reaparecer, recordando la necesidad de retomar medidas básicas como el uso de bloqueador y la protección frente al sol.
Miércoles 28: el punto máximo de la semana
El miércoles 28 se perfila como el día más caluroso del periodo. Se esperan temperaturas máximas de hasta 33 °C en comunas como Maipú y Quilicura, mientras que Colina y Alhué podrían escalar hasta los 35 °C. El responsable de este ascenso térmico será una dorsal en altura, asociada a una masa de aire cálido subtropical que favorece la subsidencia: aire que desciende, se comprime y eleva las temperaturas en superficie. En términos simples, un mecanismo atmosférico que “aprieta” el calor contra el suelo y dispara los termómetros. En este contexto, se vuelve clave mantenerse hidratado, evitar la exposición solar en horas centrales y no descuidar la protección de la piel.
Un adelanto para el resto de la semana
¿El calor dará tregua? No de inmediato. A partir del jueves comenzará a ingresar aire fresco de origen costero, lo que aportará cierto alivio térmico en la Región Metropolitana. Sin embargo, este refresco será moderado y no alcanzará para bajar las temperaturas máximas por debajo de los 30 °C durante el fin de semana. En síntesis, el ambiente se sentirá algo más llevadero, pero el verano seguirá marcando el pulso climático de Santiago.
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