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El minuto 37´fue fatal para Unión La Calera. Porque hasta ese instante era el clasificado en el Grupo C de la Copa Sudamericana, ya que igualaba en puntos y superaba por mejor diferencia de goles al Santos de Brasil.

Sin embargo, la noticia llegó desde Villa Belmiro: penal y gol de Marcos Leonardo para el elenco brasileño, que subía inmediatamente a 13 puntos.

Y por si esto no fuera suficiente, en el Sausalito de Viña del Mar descontaba Emiliano Clavijo, culminando una muy buena jugada en conjunto de los delanteros de la Universidad Católica ecuatoriana.

Vale decir que, de un plumazo, los goles iniciales de Matías Cavalleri (6 minutos) y Sebastián Sacha Sáez (28 minutos) en la práctica ya no servían de nada.

Ahora, para ser justos y exactos, ese “no servían de nada” es aplicable sólo al área de los números, las estadísticas y los resultados. Porque, futbolísticamente si que sirven de mucho. Porque ratifican la gran y sorprendente campaña que ha llevado a Unión Calera a estar peleando con sus propios méritos y contra todos (arbitraje desastroso incluido en el último partido con el propio Santos) la clasificación hasta el último minuto.

Y  cuando el equipo chileno se retiraba a los vestuarios para el descanso tras los primeros 45 minutos, llegó una nueva llamita de esperanza desde Brasil: golazó y empate de Bandfield.

Todo de nuevo, entonces, para el segundo tiempo.

Con este incentivo volvió el conjunto cementero a jugar la segunda etapa y se fue con todo sobre el arco de la UC quiteña, buscando el tercer gol que podía darle la clasificación. De hecho, antes de los 10 minutos, un cabezazo de Castellani remeció el travesaño y el rebote lo recogió Vilches y mandó la pelota a las nubes.

Sin embargo, las noticias llegadas desde Villa Belmiro eran desalentadoras, porque nuevamente los árbitros le estaban dando una ayuda tremenda al ex equipo de Pelé: dos expulsados en Banfield, Dátolo (54´) y Tanco (61´).

Así no se puede competir.

Pero Unión Calera siguió compitiendo. Y así llegó al tercer gol en el minuto 70´con un golazo de Mathías Vidangossy. Hizo una pared con Sáez, enfrentó al arquero, se lo sacó con mucha clase y definió a la perfección frente al arco desguarnecido.

Lo impensado, sin embargo, se produjo cuando faltaban menos de 5 minutos para terminar ambos partidos.

Porque Banfield, heroicamente, seguía aguantando el 1-1 ante el Santos, pero en Viña del Mar, un error mayúsculo de Erick Wiemberg derivó en un penal que transformó Rodrigo Rivas en gol.

Dicho en otras palabras, Unión La Calera se estaba eliminando a si misma, al no aprovechar el impensado resultado que se daba en el puerto de Santos.

Por eso se fue con todo a buscar el gol que le faltaba para clasificar. Y estuvo a punto de lograrlo con una chilenita espectacular del Sacha Sáez que el arquero ecuatoriano en gran atajada desvió al córner. El propio Cárdenas, en la última jugada del partido le tapó otro gol cantado a Passerini.

Se acabó el partido y se acabó la participación de Unión La Calera en la Copa Sudamericana. Porque a la misma hora terminaba 1-1 el Santos – Banfield, resultado que le alcanzaba y sobraba al conjunto brasileño para clasificar.

Parece mentira. por un gol se quedó afuera el conjunto calerano.

Pero no es mentira, es la dura realidad.

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/EMG. Fotos: twitter Unión La Calera y Universidad Católica de Quito