Barcelona no pudo como local y solo empató sin goles ante el Benfica por la quinta fecha de la Champions League. El conjunto blaugrana no pudo con el equipo portugués y se quedo en blanco, en un partido donde tenía que quedarse con los tres puntos sí o sí, pensando que ahora tendrá que ir por la victoria a Alemania frente al Bayer Munich.

El conjunto que dirige Xavi se generó varias oportunidades para convertir, pero la mala puntería y por sobre todo la gran actuación del golero Odysseas, impidieron convertir al equipo culé que tendrá que jugarse todas sus fichas ante los Bávaros.

El empate no los elimina de la Champions League, pero están al borde de la cornisa. En caso de salir terceros tendrán que jugar -por primera vez-, la Europa League, por lo que las ganancias económicas bajarían considerablemente en caso de no meterse en los octavos de final.

El cansancio de los azulgranas en la segunda mitad era evidente y los cambios se hicieron obligatorios. El ingreso de Dembelé ayudó un poco a la ofensiva de los locales, pero no fue suficiente. Todo quedó en blanco.

Por Ignacio Soto Bascuñán