En medio del cuarto retiro de fondos de pensiones, extensión del Ingreso Familiar de Emergencia y la entrega de bonos, los emprendedores vemos con preocupación cómo estas iniciativas han generado escasez de mano de obra para las Mipymes.

Con un Imacec de 19,1% y muchas empresas de menor tamaño en ánimo de reactivación, la ausencia de trabajadores se está convirtiendo en uno de los principales dolores de cabeza para los emprendedores nacionales.

Los préstamos solidarios, el bono clase media y el IFE universal, sirvieron para paliar la crisis, pero deben terminar o bien reenfocarse en incentivo al trabajo para que no se conviertan en un freno a la reactivación. Ejemplo de ello es una encuesta de Fedefruta que reveló que 92% de los trabajadores no está disponible por temor a perder los beneficios del Estado.

Los gremios agrícolas han sufrido por la ausencia de mano de obra considerando la estacionalidad de sus procesos. Hoy existen más de 150 mil puestos de trabajo vacantes en el sector, según el Ministerio de Agricultura. Similar situación viven los pequeños comercios, quienes tienen un déficit de 200 mil trabajadores respecto del período pre pandemia, según la Cámara Nacional de Comercio.

No podemos olvidar que 100 mil mipymes bajaron sus cortinas y 300 mil están en riesgo de quiebra según el SII. Por ello, más que en bonos, la discusión política hoy debe centrarse en la recuperación de los puestos de trabajo y en dar incentivos a la contratación y la búsqueda de empleo.

El próximo gobierno deberá dar sentido de urgencia a las 24 propuestas elaboradas por la Comisión para la Recuperación de Empleos. La extensión del Subsidio al Empleo en la Línea Contrata y el IFE Laboral hasta 2022 son dos acciones interesantes de mencionar. Sólo con esta visión menos asistencialista y más enfocada en el trabajo podremos iniciar un real proceso de reactivación económica.

/Escrito para El Líbero por Juan Pablo Swett, presidente Multigremial Nacional

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