El canciller alemán, Olaf Scholz, declaró este martes en el marco de la cumbre del G20 en Indonesia que tarde o temprano Rusia tendrá que aceptar que retirar sus tropas de Ucrania es la única salida.

”Al final tendrá que llegar el momento en el que Rusia reconozca y acepte que tiene que salir de esta situación y una de las exigencias es la retirada de las tropas”, dijo Scholz en una comparecencia ante la prensa.

Respecto a la propuesta de diez puntos para alcanzar la paz en Ucrania presentada por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Scholz reiteró que “lo importante ahora es que Rusia ponga fin a su guerra de agresión y retire sus tropas”.

Agregó que esta es la base para poder lograr una situación en la que se pueda negociar la paz, una paz que no puede ser dictada desde la perspectiva rusa, porque ni Ucrania ni la comunidad internacional la aceptarían, dijo.

En este sentido, se mostró partidario de mantener el diálogo con el presidente ruso, Vladímir Putin, como ha hecho durante los últimos meses.

”Considero que es lo correcto que haya un diálogo constante en el que también discutamos precisamente los temas que vemos de manera diferente”, dijo, y recordó que ya antes, así como durante la guerra, ha mantenido conversaciones no sólo con el presidente ucraniano, sino también con el jefe del Kremlin.

Scholz se refirió asimismo al borrador de acuerdo del G20 en el que, subrayó, se deja claro que “esta guerra de agresión es inaceptable”, que se debe hacer todo lo posible por contrarrestar el impacto que tiene para el resto del mundo, y que “el uso de armas nucleares queda fuera de cualquier discusión”.

”Ese es el consenso que poco a poco se está imponiendo aquí”, celebró el canciller.

Más presión del G20

En la primera jornada de la cumbre de líderes hubo un aumento de la presión de la mayoría de países miembros contra Rusia por su invasión de Ucrania, pero también gestos de concordia por todas las partes que marcan un cambio frente a los desplantes de los últimos meses.

Rusia estuvo representada en la cumbre por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, debido a que el presidente Vladímir Putin eludió el encuentro presumiblemente para evitar una imagen de aislamiento total en este foro y ser la diana de un aluvión de críticas.

Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido o Japón fueron algunos de los países más contundentes en contra de Moscú en sus intervenciones en la primera sesión de la cumbre, acusándole de emplear los alimentos y la energía como arma de guerra o de atentar contra la estabilidad económica global, e instándole a poner fin al conflicto.

Todos ellos han promovido una declaración conjunta que se espera que sea aprobada el miércoles, y en la que la mayor parte del club de los Veinte condenará con firmeza la invasión rusa de Ucrania y denunciará sus devastadoras consecuencias a nivel humano y también económico.

En este contexto de tirantez y discrepancias por la guerra, la presidencia indonesia de turno del G20 ha hecho encomiables esfuerzos por la conciliación de todos los participantes y sacar adelante un acuerdo de mínimos que permita “salvar” la cumbre, según coinciden en señalar distintas fuentes diplomáticas.

Los anfitriones incluso pidieron a los asistentes que evitaran gestos como el levantarse durante las sesiones, según dijo a EFE Michael Vatikiotis, analista del Centro para el Diálogo Humanitario.

Diálogo frenado

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, tachó este martes de “irreales e inadecuadas” las propuestas presentadas durante la cumbre del G20 por Ucrania para iniciar negociaciones de paz.

”Kiev se niega categóricamente a cualquier negociación y presenta condiciones que son a toda vista irreales e inadecuadas dada la situación”, dijo Lavrov a la prensa rusa al término de su participación en la cumbre del G20 en Bali a la que asiste en representación del presidente ruso, Vladímir Putin.

El jefe de la diplomacia rusa agregó que también transmitió esa postura al líder francés, Emmanuel Macron, con el que mantuvo un breve encuentro en el marco de la cumbre.

”Mantuve hoy una breve conversación con el presidente Macron, quien reafirmó su intención de continuar los contactos con el presidente Putin para encontrar algún tipo de acuerdo que pueda resolver la situación”, dijo.

En su intervención por videoconferencia en el G20, Volodimir Zelenski se negó categóricamente a hacer concesiones a la parte rusa y anunció una serie de propuestas que fueron presentadas a su vez a los líderes del grupo en un documento.

Las propuestas incluyen garantizar la seguridad en materia nuclear, afianzar “el derecho a la alimentación de cada persona en el mundo”, garantizar la “seguridad energética” y otras.

Zelenski pidió asimismo la liberación de todos los prisioneros de guerra, la implementación de la Carta de la ONU para restaurar la integridad territorial ucraniana, la retirada de las tropas rusas de territorio ucraniano y el cese de las hostilidades.

(con información de EFE)

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