Este miércoles se cumplieron cuatro años del 18 de octubre de 2019, momento en que desde los diferentes sectores políticos han intentado explicar las razones que llevaron a un grupo de personas a vandalizar una serie de edificios, pymes, comercios, estaciones de Metro y calles.

En Mirada Líbero conversamos sobre lo que sucedió durante este período y las consecuencias que dejó, con el ex director del INDH, Sergio Micco, quien fue uno de los primeros en afirmar que el estallido fue un intento de golpe de Estado al gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

Sobre los momentos más álgidos del 18-O, señaló que “yo empecé a ver mucho odio, justificación de la violencia, incapacidad del Estado de garantizar el orden público y temí que se nos podía caer la democracia. El nivel de enfrentamiento y de violencia que se estaba produciendo era horroroso y eso está también acompañado de gravísimas violaciones a los derechos humanos”.

Sobre este último punto, Micco recordó las presiones que vivió desde diversos sectores de la izquierda para que dijera que en Chile había una violación sistemática de los DDHH, a las que no cedió y que llevó a una toma del INDH: “El instituto estuvo siete meses tomado porque se me reclamó que tenía que decir que había un sistema para violar los derechos humanos, que había presos políticos. Mi deber también en ese momento era enfrentarlos y decir ‘no’, cuando mucha gente me reclamaba que tenía que decir que ‘sí’”.

En ese sentido agregó que “hubo muchas y gravísimas violaciones a los derechos humanos, a estas alturas nadie lo puede negar. Pero de ahí a decir que se construyó un sistema, es decir, que una persona ordenó concebir, organizar, planificar y ejecutar una política de ataque masivo en la población, eso no (…). Estuve muy solo, pero finalmente la historia me dio la razón”.

Micco: “Intentar sacar a un Presidente utilizando métodos inconstitucionales, es de por sí un intento de golpe de Estado”

Para Micco, uno de los elementos más grave que hubo en ese período fue la relativización de la violencia, especialmente de parte de sectores que estaban en la oposición al gobierno de Piñera. Asimismo, reafirmó su idea de que al entonces Mandatario intentaron hacerle un golpe de Estado.

“El Presidente Boric, siendo diputado, cuando la presidenta Dilma Rousseff en 2016 fue destituida por el Congreso Nacional, aplicando un procedimiento democrático, pero que en el fondo se mal utilizó una norma constitucional, él dijo ‘esto es un golpe de Estado’. Bueno, yo creo que intentar sacar a un Presidente de la República utilizando métodos inconstitucionales, es de por sí un intento de golpe de Estado. Y si tú agregas a esto gravísimos actos de violencia con intencionalidad política, porque eran organizaciones políticas las que llamaban a la toma de La Moneda, bueno, es gravísimo lo que ocurrió y tenemos que condenarlo. No lo podemos relativizar y lo voy a seguir diciendo con toda la fuerza que tengo”, sostuvo, agregando que “mi tema no es defender a un determinado Presidente, mi tema es defender la Presidencia democrática de Chile”.

Micco: “No creo que haya un abismo si hay un rechazo al plebiscito”

Luego del 18 de octubre, el país ha pasado por dos procesos constitucionales. El segundo todavía se está desarrollando, y en opinión de Micco, el texto que ha estado trabajando el Consejo Constitucional y que anteriormente generó la Comisión Experta, sería mejor que el que tenemos actualmente.

«El texto que tenemos hoy día, el del Consejo, es mejor que la Constitución actualmente vigente. Pero la Constitución que tenemos no es la del general Pinochet, es una Constitución que tiene plenamente credenciales democráticas. Por lo tanto, yo no creo que haya un abismo si hay un rechazo en el plebiscito”, afirmó.

De esta forma, el militante de Amarillos también se refirió al plebiscito del 17 de diciembre, y señaló que “yo pertenezco a una colectividad política y esta es una decisión que hay que tomar cuando tengamos el texto definitivo, pero yo creo que la situación es infinitamente menos dramática que hace un año atrás. Porque tenemos dos alternativas: un proyecto constitucional que yo no lo encuentro para nada una tragedia, y por otro lado tenemos una Constitución actualmente vigente que es mucho más fácil de reformar”.

Original de El Líbero

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