El asesinato de tres carabineros en la comuna de Cañete aceleró la tramitación de la agenda de seguridad en el Congreso Nacional. La semana pasada la Cámara de Diputados despachó al Senado las «Reglas del uso de la fuerza» (RUF) y la creación del Ministerio de Seguridad; y en sentido inverso avanzó la Ley Antiterrorista.

Se espera que esta semana avance el debate legislativo de estas tres iniciativas que ahora se encuentran en segundo trámite constitucional y cuyas discusiones no han estado exentas de controversias.

La comisión de Seguridad de la Cámara se reunirá esta semana para dar inicio al debate de la Ley Antiterrorista, donde ya se prevé un conflicto con el Partido Comunista, quienes advierten reparos a la denominada figura el «lobo solitario», es decir, cuando una persona comete un acto catalogado como terrorista, pero sin formar parte de una asociación.

Tanto en el oficialismo como de la oposición, prevén un debate más extenso, por lo menos un par de semanas de tramitación.

A juicio del senador y presidente de la comisión de Seguridad del Senado, Iván Flores (DC), la Cámara Alta despachó «un proyecto compacto, directo, simple de entender y de aplicar, y que no genera las ambigüedades».

Agregó, que la iniciativa «establece un catálogo de todos los delitos que pueden entenderse como un acto terrorista, y además un listado de situaciones agravantes que, habiéndose cometido un delito catalogado como terrorista, agravan más aún las penas. Además, se agrega algo que hoy día la ley no contiene, que es, la participación de un solo terrorista, o lobo solitario, como le llaman, en donde no perteneciendo a una organización criminal, igual comete un acto terrorista. De la misma manera, castiga también a quienes ayudasen a la organización criminal o ayudasen a financiar los actos terroristas».

Una visión distinta compartió el diputado Matías Ramírez (PC) a El Mercurio: «Si bien ha existido a nivel internacional experiencias de individuos actuando a título personal, se debe tener en cuanta las consideraciones y motivaciones de los mismos, pues se podría caes es una aplicación de la norma de manera excesiva con fines más bien persecutorios o careciendo de objetividad, como hemos visto en querellas presentadas pos distintos gobiernos, ahí radica el peligro en la redacción de un tipo penal que reconozca conductas individuales».

A juicio del diputado Henry Leal (UDI) «necesitamos una ley objetiva, que no quede con criterios subjetivos como fue modificada hace algunos años por la propia izquierda, ahora queremos que sea una norma de fácil aplicación, que se pueda interpretar con claridad, pero lo más importante es que tengan sanciones ejemplificadoras para quienes la infringen, sobre todo criterios objetivos en la valoración de la prueba y para acreditar estos delitos».

Mientras que en el Senado, mañana se dará cuenta en el hemiciclo el ingreso de las «Reglas del uso de la fuerza» y la creación del Ministerio de Seguridad, para luego dar pie a los debates en comisiones.

Lo más probable es que las RUF sean revisadas por las comisiones unidas de Seguridad y Constitución, tal como se realizó en la Cámara. Mientras el Ejecutivo intentará incorporar el principio de proporcionalidad, que no fue aprobado por la oposición en la Cámara, la derecha intentará reincorporar a la justicia militar la potestad de revisar las causas que involucran a uniformados, para dar “garantías” a Carabineros y Fuerzas Armadas.

A su vez, en relación al Ministerio de Seguridad, el Gobierno buscará en los próximos pasos de la tramitación «corregir» la falta de expresión territorial que tendrá la nueva cartera una vez que se ponga en marcha.

/psg