En el transcurso de esta semana el senador Alfonso de Urrestri (PS) presentará un proyecto de reforma al sistema político el cual ingresará a la Comisión de Constitución para iniciar su tramitación en la Cámara Alta.

La iniciativa, que cuenta con el apoyo de parlamentarios de Chile Vamos y del oficialismo, propone dos medidas para combatir “la ineficiencia del sistema político”; establecer un umbral del 5% para que los partidos estén representados en el Congreso, y cesar en el cargo a diputados y senadores que renuncien a sus partidos en el ejercicio parlamentario.

El proyecto —al que tuvo acceso este medio— también aclara que el umbral no correrá para aquellos partidos que tengan “escaños suficientes para sumar como mínimo ocho parlamentarios en el Congreso Nacional”.

Por otra parte, para erradicar a los parlamentarios “díscolos”, la reforma plantea cesar en su cargo al diputado o senador que renuncie al partido político que hubiera declarado su candidatura.

Este es el caso, por ejemplo, de los diputados y senadores de Demócratas que fueron electos por la DC y luego migraron para hacer su propio partido con Ximena Rincón a la cabeza; o de la diputada Carolina Tello que fue electa por cupo PC y hace una semana renunció a su militancia comunista para engrosar las filas del Frente Amplio.

Ambas medidas, según explica el mismo proyecto, fueron recogidas del proyecto constitucional elaborado por la comisión de expertos que funcionó en el segundo proceso constitucional. Por lo mismo, se espera que la reforma reciba apoyo transversal, considerando que en dicha propuesta participaron expertos de todos los sectores políticos.

Visiones encontradas

Aunque el proyecto aún no ha comenzado su tramitación, sí ha sido socializado con parlamentarios de todos los colores políticos, recibiendo desde ya ciertas críticas por el momento en que se presenta y por el alto umbral que establece. 

Consultada por El Desconcierto, la senadora Claudia Pascual (PC) —quien integra también la Comisión de Constitución del Senado— aseguró estar en desacuerdo con la propuesta ya que esta permitiría darle “mayor cantidad de escaños” a los partidos grandes.

Creo que se le mete la mano a la urna (con la reforma). La propuesta no va al fondo, porque en definitiva, si en un distrito determinado o una circunscripción vota por una persona y no es electa producto de estas otras limitaciones no puede salir, ¿Cuál es la explicación que se le da a la ciudadanía?”, señaló la senadora.

Por otra parte, la legisladora apunta a que “es un mal momento” para dar la discusión tomando en cuenta que el próximo año son las elecciones parlamentarias.

“Creo que ninguna reforma política resulta con los tiempos suficientes para que nos convenzamos todos y todas los actores políticos. Desde esa perspectiva, siento que es un mal momento”, apunta la senadora.

Una inquietud similar planteó el senador independiente Karim Bianchi, quien calificó el proyecto como “altamente negativo para el país”.

“La gente quiere que los parlamentarios representen sus necesidades y no la de un lote. Me parece bien que se eleve el umbral, porque tenemos parlamentarios que se escogen con un mínimo de votación (…) Pero no me parece que los partidos pretendan ser dueños de los escaños”, agregó Bianchi.

En la DC, por el contrario, ven con buenos ojos que se abra la discusión para reformar el sistema político, aunque apuntaron a que “no es lo prioritario” al considerar que la reforma de pensiones aún está entrampada en el Senado y la Ley Corta de Isapres aún no ve la luz.

“La reforma al sistema político es importante, ya que los partidos políticos fuertes son los que permiten avanzar más rápido, pero no lo prioritario”, señala a este medio el senador Iván Flores (DC).

En ese sentido, el legislador DC afirma que “hay que recuperar la gobernabilidad y la posibilidad de tener bloques políticos potentes que permitan llegar a acuerdos con facilidad. La atomización que significa tener más de veinte partidos políticos no le hace bien  al ejercicio democrático”.

El senador Juan Ignacio Latorre (FA), por su parte, indica a El Desconcierto que una eventual reformar el sistema político requiere de “un enfoque sistémico” que permita “comprender que las distintas dimensiones del diseño institucional, tanto régimen de gobierno, equilibrio de poderes, sistema electoral, financiamiento de la política, regulación legislativa, capacidad de fiscalización de órganos de control, entre otras, interactúan entre sí y con dimensiones extrainstitucionales”.

En ese sentido, el senador frenteamplista asegura que una eventual reforma debe considerar tres caminos: “Introducir a nivel constitucional la existencia de órdenes de partidos; modificar la regulación sobre reembolso de fondos públicos para que, a partir de la elección de diputados del 2025, solo proceda si el partido hubiera obtenido al menos 1% de los votos a nivel nacional en esa elección; y tercero, proponer seguir la propuesta de la Comisión Experta que estableció como nueva causal de cesación en el cargo de los parlamentarios a quienes renunciaran a su partido político o a quienes fueran expulsados”.

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