Un grupo de investigadores encabezado por científicos de la Universidad de Hawái en Manoa (EE.UU.) ha descubierto la primera evidencia observacional de que los agujeros negros son la fuente de la energía oscura, según un artículo publicado este miércoles en The Astrophysical Journal Letters.

En primer lugar, los expertos estudiaron una serie de agujeros negros supermasivos ubicados en el corazón de galaxias antiguas e inactivas, examinando una base de datos existente que abarca sus últimos 9.000 millones de años de evolución.

Fue así como descubrieron que estos agujeros negros ganan masa durante miles de millones de años de una forma que no puede explicarse fácilmente por los procesos estándar de galaxias y agujeros negros, como las fusiones o la acumulación de gas.

A partir de esos datos, descubrieron que la masa de dichos agujeros negros coincide con las predicciones para los agujeros negros que no solo se acoplan cosmológicamente, sino que también encierran energía del vacío, lo que proporciona una fuente de energía oscura.

De esta forma, se elimina la necesidad de que se formen singularidades en su centro, como se denomina al corazón de los agujeros negros donde toda la masa está concentrada, la gravedad es fortísima y se quiebran todas las leyes físicas conocidas.

«Hipótesis interesante»

Con la ausencia de singularidades, el documento muestra que la energía de vacío combinada de los agujeros negros producida en la muerte de las primeras estrellas del universo concuerda con la cantidad medida de energía oscura en nuestro universo.

«Realmente estamos diciendo dos cosas a la vez: que hay evidencia de que las soluciones típicas de los agujeros negros no funcionan en una escala temporal muy, muy larga, y que tenemos la primera fuente astrofísica propuesta para la energía oscura», explicó el autor principal de la investigación, el astrofísico Duncan Farrah, miembro de la facultad del Instituto de Astronomía y del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Hawái en Manoa.

En este sentido, indicó que se trata del primer artículo de observación en el que no agregan nada nuevo a la imagen del universo como fuente de energía oscura, ya que los agujeros negros en la teoría de la gravedad de Einstein son la energía oscura.

Los autores del estudio señalan que este modelo debe considerarse como una «hipótesis interesante» que puede probarse experimentalmente con más investigaciones sobre los datos existentes, si bien reconocen que es probable que esto lleve algunos años. «Si se confirma, representa un cambio importante en la cosmología y apunta hacia una revolución en nuestra comprensión del universo», concluyen.

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