Un comentario en tono de broma abrió una de las intervenciones más duras del presidente electo, José Antonio Kast, desde su triunfo electoral.Yo colgué el traje de candidato”, dijo entre risas en el foro “Prioridades para Chile en la voz del presidente electo”, organizado este jueves por Icare. Sin embargo, lejos de distender el ambiente, su discurso marcó un giro político: el inicio de una etapa de contraste frontal con el gobierno saliente.

Tras semanas de gestos de prudencia y señales de continuidad institucional, Kast comenzó a marcar diferencias nítidas con la administración del Presidente Gabriel Boric y a preparar el terreno para el arranque de su gobierno. El auditorio —integrado mayoritariamente por empresarios y exautoridades— fue el escenario elegido para ese cambio de tono. Con un registro conciliador en la forma, el republicano fue duro en el contenido y apuntó directamente al Ejecutivo.

Tenemos que sincerar los números. Nos van a entregar un gobierno con una situación fiscal muy difícil y vemos cómo en estos días incluso tratan de tramitar a última hora temas que no lograron hacer durante cuatro años”, afirmó.

El endurecimiento del relato ya había asomado en su saludo de fin de año, cuando cuestionó el desorden del gobierno saliente. En Icare, esas críticas se profundizaron y se ampliaron a la política exterior. Sin mencionar al Mandatario, Kast respondió al último mensaje presidencial en redes sociales: “Hay tuits que envejecen mal”, dijo, en alusión a la publicación en que Boric criticó a líderes “serviles” frente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Kast vinculó ese punto con el reciente contacto entre Trump y el presidente colombiano, Gustavo Petro, para respaldar su valoración de la detención de Nicolás Maduro, que había generado críticas desde el oficialismo. “Hoy día se abre una puerta de diálogo que parecía imposible. Alguien pareciera ser que puso un tuit más en contra mía (…), y ayer supimos que el presidente Trump, eventualmente, puede recibir al presidente Petro. Ahí se las dejo”, señaló.

En otros pasajes, el presidente electo cuestionó el estado de la educación pública, a propósito de los resultados de la PAES, recordando que la generación hoy en el poder se movilizó por esa causa cuando era oposición.

Pese al tono confrontacional, Kast envió señales internas y políticas. Durante su exposición y en los gestos posteriores, dejó entrever nombres que suenan para el comité político y el gabinete: Claudio Alvarado (UDI) en Interior, José García Ruminot (RN) en la Segpres, Jorge Quiroz en Hacienda y Martín Arrau en Obras Públicas. No pasó inadvertido que Quiroz lo acompañara en el escenario durante la ronda de preguntas del empresariado, gesto leído como confirmación de su futuro rol en la billetera fiscal.

También hubo guiños reiterados al expresidente Eduardo Frei, presente en la audiencia, reforzando la señal de ampliar la base de interlocución más allá del Partido Republicano.

Hacia el cierre, Kast confirmó que el martes 20 de enero anunciará su gabinete. En clave interna, envió un mensaje directo a su colectividad: reconoció expectativas de militantes por llegar a la primera línea, pero marcó límites. “No, te tocará en la medida que seas el mejor”, recalcó. En el partido explican que el mensaje buscó ordenar expectativas y reafirmar que el diseño del gabinete ha estado concentrado en su figura.

En su entorno y en sectores de Chile Vamos atribuyen la dureza a dos factores: primero, el ingreso a una nueva etapa para “hacer pagar costos” al gobierno saliente —con énfasis en el reajuste fiscal—; y segundo, enviar una señal a los propios de que son una “derecha dura”.

Hasta este jueves, en La Moneda habían cuidado el tono y evitado polemizar, incluso durante la primera crisis compartida —la intervención militar de EE.UU. en Venezuela—, donde no hubo críticas cruzadas. En esa línea, Boric anunció desde Viña del Mar que contactaría a su sucesor para asegurar la continuidad de la reconstrucción en Valparaíso tras el megaincendio.

Sin embargo, tras las críticas de Kast, Boric también cambió el tono y respondió con los resultados de la encuesta Casen 2024. “Mientras la derecha insiste que Chile se cae a pedazos y habla de gobierno de emergencia, hoy la Casen nos informa que retrocede significativamente la pobreza en nuestros cuatro años”, escribió en X, aludiendo a un concepto central de la campaña de Kast que choca con el relato de estabilidad del Ejecutivo.

Minutos antes, el Mandatario emplazó al gobierno entrante a mantener la política de trenes. “Cancelar el tren Santiago-Valparaíso sería una mala idea. Son políticas de Estado y Chile no se inventa de cero”, afirmó.

La respuesta presidencial forma parte del diseño de Palacio para replicar cada cuestionamiento a las políticas del Ejecutivo. En esa línea, el ministro del Interior y encargado del traspaso, Álvaro Elizalde, criticó: “Parece que a José Antonio Kast le duró poco el traje de estadista”.

Elizalde agregó reproches por las posiciones del sector en 40 horas, pensiones, royalty minero, CAE y sala cuna. “La vocación de estadista debe ser permanente”, sostuvo.

Luego se sumó la vocera de gobierno, Camila Vallejo. En Radio Cooperativa, afirmó: “El concepto de gobierno de emergencia se va a ir alejando de la realidad”. Más tarde, en Palacio, reforzó: “Le duró poco el sentido estadistaimprovisación es prometer recortes por US$ 6.000 millones sin explicar cómo hacerlo”.

“El discurso catastrofista puede servir para emociones, no para gobernar. Se requiere sentido de realidad, diálogo, responsabilidad y humildad”, cerró la ministra.

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