Las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron una dura advertencia a Estados Unidos, señalando que la presencia de un portaaviones y otros buques militares en Oriente Medio no actúa como elemento disuasivo, sino que incrementa la vulnerabilidad de las fuerzas estadounidenses, en medio de una creciente tensión bilateral marcada por protestas internas en la República Islámica y un reforzamiento del despliegue militar de Washington en la región.

“La concentración y acumulación de fuerzas y equipos en la zona no será un factor disuasorio, sino que aumentará su vulnerabilidad y los convertirá en objetivos al alcance”, afirmó una fuente militar de la Base Khatam al Anbiya, comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, en declaraciones difundidas por la televisión estatal.

La misma fuente, cuyo nombre no fue revelado, sostuvo que la idea de una “operación limitada, rápida y limpia contra Irán” responde a cálculos erróneos y a una comprensión incompleta de las capacidades defensivas y ofensivas del país.

En paralelo, el comando central iraní recalcó que “la República Islámica no iniciará ninguna guerra, pero no permitirá ninguna amenaza contra su seguridad nacional”.

Ingreso del USS Abraham Lincoln eleva la tensión

Las advertencias se produjeron tras el ingreso del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque a aguas de Oriente Medio, despliegue confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).

“El Grupo de Ataque del Portaaviones Abraham Lincoln está actualmente desplegado en el Medio Oriente para promover la seguridad y la estabilidad regionales”, informó el Centcom en redes sociales. Según funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales, el grupo se encuentra en el océano Índico, dentro del radio operativo del comando, lo que permitiría una respuesta rápida ante eventuales decisiones políticas o militares.

Las mismas fuentes aclararon que el portaaviones no ocupa necesariamente su posición final y que no existe una orden de ataque confirmada.

Trump endurece el tono

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró días atrás que su país cuenta con una “flota enorme” desplazándose hacia aguas cercanas a Irán y advirtió a Teherán que debe detener la represión contra las protestas internas.

“Tenemos una gran armada cerca de Irán. Más grande que la de Venezuela”, afirmó el mandatario en una entrevista con Axios, subrayando además que “todas las opciones siguen sobre la mesa”.

Las manifestaciones en Irán comenzaron a finales de diciembre por el aumento del costo de vida y derivaron en un cuestionamiento abierto al sistema político instaurado tras la Revolución Islámica de 1979.

Miles de muertos y acusaciones cruzadas

Las autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos e Israel de organizar protestas que calificaron de “terroristas”. Según cifras oficiales, los disturbios dejaron 3.117 muertos, mientras organizaciones opositoras como HRANA elevaron el balance a 5.495 fallecidos.

Irán advirtió que responderá a cualquier intervención estadounidense y aseguró que, ante un ataque, todas las bases de EE.UU. en la región serán consideradas objetivos militares.

El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, sostuvo que la presencia del portaaviones “no afecta la determinación de Irán para defender a la nación”, mientras que el comandante del Estado Mayor, Ali Abdollahi, advirtió que cualquier agresión convertirá “de inmediato todos los intereses, bases y centros de influencia de Estados Unidos en objetivos definidos y accesibles”.

Amplio despliegue militar estadounidense

El grupo de ataque del USS Abraham Lincoln incluye destructores y cruceros con capacidad para lanzar misiles Tomahawk. Además, la Marina estadounidense desplegó aviones F-35C, F/A-18 y aeronaves de guerra electrónica EA-18G Growler, mientras cazas F-15E y sistemas antimisiles Patriot y THAAD quedaron posicionados en bases aliadas de la región.

Preocupación regional

La escalada militar generó inquietud entre aliados árabes de Washington en el Golfo Pérsico, que pidieron evitar una guerra regional. En Irak, grupos proiraníes como Kataeb Hezbollah instaron a sus seguidores a prepararse para un posible conflicto total en defensa de Irán.

El Centcom reiteró que el despliegue busca “garantizar la seguridad y la estabilidad”, mientras la comunidad internacional observa con preocupación un escenario cada vez más volátil.

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