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Hasta el minuto 45, si un equipo había estado más cerca de abrir la cuenta ese había sido sin ninguna duda el local que por algo transformó a Matías Dituro en la figura de la cancha.

Y cuando el arquero no pudo, lo salvó el travesaño. Como en esta espectacular llegada del Sacha Sáez

Sin embargo, Universidad Católica tiene demasiadas individualidades que son absolutamente desequilibrantes para nusero medio.

Una de ellas es Franco Di Santo, de vuelta en nuestras canchas tras un exitoso paso por Europa y Argentina.

Al argentino ya le habían anulado un gol por evidente posición adelantada pocos minutos antes y en el 44´ conectó magistralmente de cabeza un centro del Chueco Mena y fusiló a Torgnascioli.

Si el 1-0 ya era mucho castigo para Everton, en los descuentos Pinares le metió una puñalada en el corazón. Gran habilitación de otro de los recién llegados, el “Monito” Aravena y definición impecable del zurdo anticipándose a la salida del arquero.

En el segundo tiempo, amparada en la ventaja, Universidad Católica controló el partido sin mayores problemas.

Y hasta pudo aumentar el marcador en una entrada de Aravena, que pecó de generoso estando solo frente al arco viñamarino

Poco después, el “Toro” Zampedri ratificó que no necesita la ayuda de nadie para hacer lo que más sabe: convertir goles. Y en una jugada absolutamente individual anotó el tercero para Universidad católica y cerró el partido

/EMG