Moody‘s proyecta que la banca en Chile tendrá que enfrentar una serie de dificultades durante los próximos meses, pero también estima que el sector podrá operar su negocio con estabilidad tras el balance de los factores negativos y positivos que rodean a la industria en el mediano plazo.

“Nuestra perspectiva para el sistema bancario chileno es estable, sin cambios desde abril de 2022. Los bancos chilenos se enfrentarán a condiciones económicas difíciles en los próximos 12 a 18 meses que moderarán las perspectivas de negocio”, dice una minuta del banco de inversión.

El mal pronóstico de Moody‘s para las condiciones de los bancos se basa en que el Producto Interno Bruto de Chile (PIB) se contraería un 1% en 2023 y la demanda interna caería en “medio del endurecimiento de la política fiscal y monetaria”. En tanto, considera que el debate sobre la reforma tributaria y de pensiones junto con la incertidumbre sobre la economía mundial generará “preocupaciones” para la economía local.

“La pequeña y abierta economía chilena está expuesta a la desaceleración mundial”, resaltó el informe.

Otra de las alertas es que la rentabilidad de la banca se vería afectada por el aumento de las provisiones para cubrir las insolvencias de pago propias de las épocas de dificultada económica.

En ese sentido, la firma proyecta que el crecimiento de los préstamos se reduzca y los bancos se concentren “en las carteras de menor riesgo, y la demanda repuntará hacia finales de 2023 a medida que se enfríe la inflación”.

“La rentabilidad se verá presionada por la caída de la inflación, las crecientes necesidades de provisiones y el limitado crecimiento de los préstamos. Los altos márgenes descenderán desde máximos históricos, dejando los indicadores de rentabilidad en niveles moderados”, sintetizó la firma sobre las amenazas que tendrá la banca.

Sin embargo, Moody’s apunta que “las sólidas prácticas de gestión del riesgo de los bancos, la diversificación de sus carteras de préstamos y la solidez de sus reservas mitigarán el deterioro”. Además, la compañía señala que la transición al cumplimiento de los requisitos de Basilea III ayudará absorber de mejor forma la las pérdidas que registren los bancos en estos meses por culpa del contexto.

“La liquidez se mantendrá fuerte, respaldada por el acceso de los bancos a los depósitos comerciales y a un acceso a financiación diversificada en el mercado financiero”, dijo Moody‘s.

En esa línea, la firma resaltó que la posición de la banca chilena frente a estas pesimistas proyecciones se da gracias a factores como la estabilidad de la principal fuente de financiamiento de los bancos a largo plazo, los fondos de pensiones.

Finalmente, el banco de inversión resaltó que ve en el gobierno, encabezado por el Presidente Gabriel Boric, una disposición de dar apoyo a la industria en caso de ser necesario y en medio de su proceso de transición a Basilea III. Esto, en base a la trayectoria de los gobiernos en Chile durante los últimos años.

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