La inseguridad asociada a la delincuencia y el narcotráfico se consolidó como el principal temor entre las personas mayores de 55 años en Chile, alcanzando el 34% de las menciones en 2025, de acuerdo con la encuesta “Sueños y temores de los chilenos”, elaborada por la Mutual de Seguros de Chile, con el apoyo de Cadem y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI).

El sondeo, que se realiza por sexto año consecutivo, incluyó un reporte especial enfocado en este grupo etario, evidenciando que desde 2021 la inseguridad se mantiene como la principal preocupación de los adultos mayores.

En segundo lugar aparece el temor a la inestabilidad económica o laboral, con un 29% de las respuestas, lo que refleja una fuerte preocupación por la seguridad financiera en esta etapa de la vida.

En contraste, entre las personas más jóvenes el orden de estas inquietudes es inverso: su principal temor es la inestabilidad económica (38%), seguida por la inseguridad (26%).

A nivel nacional, el tercer mayor temor corresponde a los problemas de salud, con un 13% de las menciones totales. Sin embargo, entre los mayores de 55 años esta preocupación alcanza el 18%, convirtiéndose en el porcentaje más alto en comparación con otros tramos de edad.

Aspiraciones: estabilidad económica y apoyo familiar

En cuanto a las aspiraciones, la estabilidad económica se mantiene como el anhelo más recurrente entre los mayores de 55 años, con un 47% de las respuestas, cifra que supera ampliamente el promedio nacional (36%) y a los resultados de los grupos etarios más jóvenes.

Le siguen el deseo de estabilidad del país y el de contar con mayor apoyo de la familia, ambos con un 16%. La aspiración de tener buena salud aparece en el 11% de los casos, ubicándose incluso por debajo del interés por adquirir un bien, que alcanza el 13%.

Satisfacción vital y calidad de vida

En materia de bienestar general, el estudio muestra que el 45% de los mayores de 55 años declara una alta satisfacción con su vida, otorgando una calificación de 6 o 7, resultado que se sitúa por sobre el promedio nacional y el de todos los otros grupos etarios. Esta tendencia se ha repetido de forma consistente en mediciones anteriores.

El aspecto más valorado de la vida personal sigue siendo la familia y los amigos, con un 64%, aunque esta cifra representa una disminución significativa respecto de 2023, cuando alcanzó el 82%.

En segundo lugar se ubica la satisfacción con la pareja, también con un 64%, indicador que se ha mantenido estable en el tiempo. En tercer lugar aparece la percepción general de la calidad de vida, con un tono moderadamente optimista: un 66% espera que el próximo año sea mejor, aunque este porcentaje es el más bajo en comparación con el promedio nacional y con los grupos menores de 55 años (82% entre 35 y 54 años y 89% entre 25 y 34 años).

Salud mental y física

El informe también revela que un 82% de los mayores de 55 años afirma haber experimentado al menos una condición de salud mental durante el último año. La más frecuente es el trastorno del sueño, con una prevalencia del 64%, cifra levemente superior a la registrada en años anteriores y apenas inferior a la reportada por personas menores de 55 años.

Además, el 44% declara haber sufrido estrés laboral, el 42% algún episodio de crisis de ansiedad, y el 39% manifiesta síntomas de depresión. Si bien estos niveles se mantienen estables respecto de años previos, son menores en comparación con otros tramos etarios.

El análisis sugiere que esta diferencia podría explicarse por un esfuerzo activo por mantener el equilibrio emocional, mediante actividades al aire libre y deporte (39%), por sobre los más jóvenes (32%); pasar tiempo con la familia (36%); o realizar pasatiempos y hobbies (32%), prácticas que se han consolidado como fuentes de bienestar desde 2022.

Ingresos familiares y dificultades económicas

En el ámbito económico, el estudio indica que un 40% de las personas mayores de 55 años señala que sus ingresos no le alcanzan y que enfrenta grandes dificultades, la cifra más alta desde 2020 y similar a la observada en otros grupos de edad.

La capacidad de ahorro en este segmento alcanzó apenas un 11% en 2025, sin diferencias relevantes respecto de otros tramos etarios. En tanto, un 74% afirma no realizar ningún tipo de ahorro voluntario, una proporción menor a la registrada en 2023, cuando llegaba al 85%.

La principal razón para no ahorrar sigue siendo la insuficiencia de ingresos, explicación que en 2025 alcanza el 80%, por sobre el promedio nacional (77%).

El documento subraya además una señal persistente de vulnerabilidad: al consultar por los motivos para ahorrar, la respuesta más frecuente —salvo en 2022— ha sido “mejorar la pensión”. En 2025, un 56% de los mayores de 55 años así lo indicó, marcando el nivel más alto registrado para este grupo etario.

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